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Trucos de Familia

Cómo quitar restos cinta adhesiva y pegatinas en segundos

Os voy a contar una cosita muy útil que he aprendido en nuestra reciente mudanza: como eliminar restos de cinta adhesiva o pegatinas en segundos, sin nada de esfuerzo, sin rayar la superficie y sin dejarte las uñas. Por lo visto esto va bien también con el chicle según donde esté pegado pero yo no lo he comprobado.

Estas cosas deberían contárnoslas en el cole o como muy tarde en la primera vacuna de los peques, en serio, que son una chorrada si las sabes pero si no las sabes tienes un marronazo.

En un piso alquilado la cinta adhesiva de doble cara es muy útil por ejemplo para poner un colgador o un toallero en sitios donde no puedes hacer un agujero como en los azulejos o los muebles de la cocina. Para lo mismo si quieres poner un cuadro o espejo y no es viable agujerear. El problema viene al sacarlos con los restos de cinta que quedan.

como eliminar pegatinas y cinta adhesiva en segundos

El caso es que había un toallero de plástico en la cocina del piso en el que estamos ahora. Era hueco y estaba lleno de moho, asquerosísimo. La inmobiliaria me dio permiso para retirarlo (solo faltaba). Llevaba muchos, muchos años bien pegado al mueble de la cocina pero yo lo iba a sacar sí o sí. Esa cochinada ahí no se iba a quedar, desde luego.

Lo agarre bien con las dos manos y tire fuerte pero lo único que conseguí fue sacar un trozo que se rompió.

Al carpintero, que vino a reparar un cajón, le dio la risa supongo que por el uso repentino de mi fuerza bruta, no se me ocurrió avisarle de lo que me proponía. Intentando no reírse más, me dijo que podía lastimarme o cargarme la madera y que mejor casi que lo hacía él.

Cómo los restos de pegamento

Saca el cúter del bolsillo (uno profesional de los buenos, no de los chino, que conste, o se hubiera roto al momento) y lo pasa por entre el colgador y la madera cortando el adhesivo. El colgador salió pero quedaron muchos restos del adhesivo en la madera. Raspó con la parte frontal del cúter, dijo que una espátula haría el mismo efecto, y sacó lo gordo del adhesivo que quedaba en dos pasadas.

Y lo bueno viene ahora: le puso un limpiador específico para eliminar adhesivos (él que el tiene es marca de Suiza y viene en spray), espero unos segundos y limpió con un trapo. ¡Listo! Yo, pobre ignorante, me quedé como si hubiera visto un milagro… y con cara de estúpida, de paso sea dicho.

Mirad que esto llevaba años y años allí y no le llevó todo el proceso ni cinco minutos. ¿Por qué no sabía yo que existían estos limpiadores-disolventes? O más bien ¿cómo no me lo imaginé antes? Anda que no me habría ahorrado uñas, mala leche y tiempo…

Moraleja: si tienes que limpiar algo chungo, entérate si hay un limpiador específico antes de ponerte a lo loco.

¿Conocíais esta maravilla u os dejabais las uñas y la paciencia como yo?

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