11 Jun

Planos, fresquitos y cool.

Heme aquí buscándome calzado para los calores. Hace años que tengo claro el calzado que le va a mi ser y a mi vida: cómodo, fresco y monísimo. Desde que me levanto hasta que me acuesto uso el mismo conjunto con la salvedad de que en casa voy descalza así que no estoy para tacones, chanclas, rozaduras o calidades sospechosas.

Por la mañana salgo con el perro y dos peques camino al Kindergarten y después sigo con la compra si toca, a jugar al parque, al médico… a donde sea. Tengo que ir cómoda pero quiero ir también mona y conseguir las dos cosas fácil va por años: unos hay un montón de cuquerías y otros años no hay nada. Y a veces hay cucadas de pésima calidad y cosas buenísimas horrorosas. Buscar y buscar un poco más es la clave del éxito.

Cuatro consejos para que tengas un armario ideal:

  1. Compra solo lo que te encante.
  2. Tu talla. O te va o no.
  3. Calidad no cantidad.
  4. Compra lo que vaya con tu vida real.
  5. Nunca compres «por si».

Me he recorrido todas webs de las tiendas que hay por aquí (muchas) y no encuentro nada que me encante así que me he pasado a las no habituales.

He encontrado algunas cucadas (si pinchas en la imagen vas a la tienda).

Sandalia cerrada monérrima. La suela es de goma hay nueve colores entre ellos negro, varios tostados, blanco y algún metalizado.

Link al zapato plano

Alpargata con escote en punta que estiliza más.

Los metalizados en dorado y cobre me encanta y esta sandalita fresca es lo que no sé es si aguantará mi ritmo por el parque infantil.

Ideal de la muerte para pantalón o falda de mil tipos. En azul marino es igual de ideal.

El dorado me parece superfavorecedor y el esparto hace que sude menos el pie, al menos a mí, o eso me parece. Pinta bien para terradas o para salir pitando tras un niño o niña, jajaja.

Lo bonito que puede ser algo tan sencillo aunque el precio quizá se preste a esperar a las rebajas.

Este me encanta para vestido largo, incluso para eventos.

Sigo buscando. Tengo unos de Zara hechos polvo que llevé a una boda pero que quedan de muerte con vaqueros y sueño con algo así otra vez aunque de estos caerá alguno.

¿Cuál es tu favorito? ¿Zapato para todo el día o te cambias?

16 May

Cómo eliminar restos de pegatinas y cinta adhesiva en segundos

Os voy a contar una cosita muy útil que he aprendido en nuestra reciente mudanza: como eliminar restos de pegatinas y cinta adhesiva en segundos, sin nada de esfuerzo, sin rayar la superficie y sin dejarte las uñas. Por lo visto esto va bien también con el chicle según donde esté pegado pero yo no lo he comprobado.

Estas cosas deberían contárnoslas en el cole o como muy tarde en la primera vacuna de los peques, en serio, que son una chorrada si las sabes pero si no las sabes tienes un marronazo.

En un piso alquilado la cinta adhesiva de doble cara es muy útil por ejemplo para poner un colgador o un toallero en sitios donde no puedes hacer un agujero como en los azulejos o los muebles de la cocina. Para lo mismo si quieres poner un cuadro o espejo y no es viable agujerear. El problema viene al sacarlos con los restos de cinta que quedan.

como eliminar pegatinas y cinta adhesiva en segundos

El caso es que había un toallero de plástico en la cocina del piso en el que estamos ahora. Era hueco y estaba lleno de moho, asquerosísimo. La inmobiliaria me dio permiso para retirarlo (solo faltaba). Llevaba muchos, muchos años bien pegado al mueble de la cocina pero yo lo iba a sacar sí o sí. Esa cochinada ahí no se iba a quedar, desde luego.

Lo agarre bien con las dos manos y tire fuerte pero lo único que conseguí fue sacar un trozo que se rompió.

Al carpintero, que vino a reparar un cajón, le dio la risa supongo que por el uso repentino de mi fuerza bruta, no se me ocurrió avisarle de lo que me proponía. Intentando no reírse más, me dijo que podía lastimarme o cargarme la madera y que mejor casi que lo hacía él.

Saca el cúter del bolsillo (uno profesional de los buenos, no de los chino, que conste, o se hubiera roto al momento) y lo pasa por entre el colgador y la madera cortando el adhesivo. El colgador salió pero quedaron muchos restos del adhesivo en la madera. Raspó con la parte frontal del cúter, dijo que una espátula haría el mismo efecto, y sacó lo gordo del adhesivo que quedaba en dos pasadas.

Y lo bueno viene ahora: le puso un limpiador específico para eliminar adhesivos (él que el tiene es marca de Suiza y viene en spray), espero unos segundos y limpió con un trapo. ¡Listo! Yo, pobre ignorante, me quedé como si hubiera visto un milagro… y con cara de estúpida, de paso sea dicho.

Mirad que esto llevaba años y años allí y no le llevó todo el proceso ni cinco minutos. ¿Por qué no sabía yo que existían estos limpiadores-disolventes? O más bien ¿cómo no me lo imaginé antes? Anda que no me habría ahorrado uñas, mala leche y tiempo…

Moraleja: si tienes que limpiar algo chungo, entérate si hay un limpiador específico antes de ponerte a lo loco.

¿Conocíais esta maravilla u os dejabais las uñas y la paciencia como yo?

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