06 Abr

Sostenibilidad, belleza y sabor: el jardín comestible

Me encanta respirar aire puro y pasear por lugares limpios. Me da igual que esté en la ciudad, el campo, la montaña o la playa. También me chiflan esos tomates imperfectos llenos de sabor.

Es un hecho que nos estamos cargando el aire, produciendo demasiada basura y cultivando rápidamente hermosos tomates, sin sabor a base de químicos beneficiosos para nadie.

Con todo, sé que un mundo futuro mejor que el actual es posible si colaboro, si asumo mi responsabilidad. Nadie hará mi parte.

Sostenibilidad, belleza y sabor: el jardín comestible

No me he arrepentido nunca de comprarle patatas al vecino, de reciclar, de comprar menos y mejor, de reutilizar, de regalar lo que no uso, de pensar antes de comprar, de plantar tomates en la terraza, de cerrar el grifo mientras me lavo los dientes, de cultivar mi perejil y mi cebollino…

Son pequeños detalles que hacen mucho, que sí cuentan. Se puede perfectamente vivir bien hoy sin cargarnos el mañana.

La sostenibilidad, hacer un mundo mejor o destruirlo más lentamente, está en la mano de cada uno de nosotros. Cada grano ayuda a levantar la montaña.

En el MAMA 09 hay un artículo sobre sostenibilidad muy interesante y ameno que os recomiendo leer encarecidamente. Habla de lo que cada uno puede hacer y hasta donde se puede llegar.

Mucha gente cree o quiere creer que individualmente no puede hacer nada. Muchas veces estamos acomodados y nos parece que esto de la sostenibilidad es un rollo que nos va a fastidiar así que ni siquiera queremos pararnos seriamente a pensarlo y menos ponernos a hacer algo. Las excusas son infinitas.

Pero una vez que empezamos con pequeños cambios, no solemos volvernos atrás.

Nosotros ya hacíamos cosas antes pero ahora como padres la implicación es mayor cada día. No podemos dejar de preguntarnos dónde vivirán nuestros hijos.

¿Dónde vivirán los tuyos? ¿Qué mundo le quieres dejar? ¿Qué haces al respecto?

Si empiezas comprometiéndote a no dejarles un mundo peor a los que vienen, no tardarás nada en querer dejarles un mundo mejor.

Podemos colaborar en cada ámbito de nuestra vida. Es más fácil de los que pensamos, a veces son simples pequeños gestos como cerrar el grifo al lavarse los dientes.

Lejos de ser un engorro esto de la sostenibilidad nosotros notamos que nos hace la vida más fácil y que conseguimos más tiempo libre como consecuencia sobretodo de planificar las compras.  Otro punto fuerte a su favor y que notamos inmediatamente es el ahorro económico.

O sea, estoy diciendo, que planificar lo que compramos es un gesto pro-planeta, fíjate que simple. Piensa que si compras algo que no usas, estas generando un trasto, basura. Piensa en comida, ropa, electrodomésticos, maquillaje, juguetes…

Pero hoy no voy a hablar de organización doméstica, bueno sí, jajajaja. Hoy voy a hablar de sostenibilidad desde dos de mis pasiones: las plantas y la buena comida.

Os aseguro que una de las formas más bonitas y agradecidas de colaborar a sostener este mundo, el único que tenemos, es con una mezcla de jardín y huerto: un jardín comestible.

Un jardín puede ser todo lo contrario a sostenible y lo mismo pasa con muchos huertos que en realidad son súperconsumidores de agua y químicos matatodo.

Se pueden evitar los químicos contaminantes y controlar el consumo de agua con un poco de planificación e investigación. Nosotros no usamos químicos nunca y el consumo de agua no es gran cosa.

Si no tienes terreno para hacer un jardín los maceto-huertos y los huertos urbanos son una alternativa fantástica. En Internet encontrarás toda la información que necesites y más. Aviso, tanto la jardinería como la sostenibilidad enganchan de lo lindo.

Busca en pinterest “edible garden” o “urban garden” si necesita un empuje o inspiración. ¿Quién no quiere un jardincito ahora?

Sé que me repito pero la zona de confort, aunque parece guay, nos estanca. Venga, da el paso.

Sostenibilidad belleza y sabor- el jardín comestible

Ventajas de un jardín comestible sostenible

  • Ayudamos, en mayor o menor medida, a reducir el CO2. Un perejilillo no hace mucho pero miles, sí.
  • Comemos vegetales o frutos frescos sin pesticidas ni técnicas de riego perjudiciales.
  • En paredes y azoteas sirve como “sombrillas” y ayudan a reducir el consumo de aire acondicionado (energía).
  • Puede ser un refugio para animales autóctonos.
  • Genera adicción. Nos gusta lo bello así que repetiremos e intentaremos mejorar aumentando los efectos beneficiosos.
  • Es contagioso. El vecino empezará preguntando y acabará haciendo algo también. Ser pionero es de valientes ;D.
  • Los niños lo disfrutan mucho y desde pequeños ven nuestro compromiso como algo normal.
  • Nos mantiene activos. Mantenernos sanos ahorra un montón de recursos(medicinas con sus embalajes, material sanitario, esterilización, agua, energía…).

Y falta lo mejor: lo que sale del jardín está fresquísimo, riquísimo y huele genial.

Cómo empezar a crear un jardín comestible

Soy una simple aficionada a las plantas y no veas la de comida y cosas bonitas que he sacado de balcones, terrazas y salones con mucha luz. No hace falta ser un experto en botánica para hacer  un pequeño huerto-jardín.

Como siempre lo primero es planificar. Tenemos que decidir que queremos, que podemos hacer e investigar un poco.

Elegir el lugar y definir el espacio a utilizar

Para tener un jardín comestible no hay tamaño mínimo. Poco es más que nada. Basta con querer y un poco de imaginación.

Valen ventanas, balcones, terrazas, azoteas, el tejado de tu cenador, un jardín poco aprovechado, huertos comunitarios (normalmente los alquila o cede el ayuntamiento), paredes (jardín vertical), espacios comunes antes destinados al superderrochador césped…

¿Has visto esas imágenes fantásticas de jardines verticales con botellas o palés en balcones e incluso en salas de estar? ¿Y esas azoteas llenas de verduras y flores? Seguro que tienes un lugar adecuado en casa para tu jardincito.

Algo muy importante es ser consciente del clima propio de la zona. Intentar cultivar plátanos en mi terraza de Suiza no tendría mucho sentido, por ejemplo.

Elegir las plantas

Antes de ponerte a comprar piensa que te gusta y haz una lista. Investiga en Internet sobre esas plantas para saber cuanta luz, agua y la temperatura que necesitan. Comprueba que en tu lista no hay plantas invasoras prohibidas en tu país.

Rehaz tu lista.

Para tener más éxitos que defunciones las plantas deben:

  1. Estar adaptadas al clima.
  2. Que tengan un consumo de agua adecuado a las condiciones de su ubicación.
  3. Si son invasivas(que no invasoras), como la menta, mantenlas en una maceta para que no se extiendan por todas partes.
  4. Escoge anuales y perennes. Te ayudará a reducir el gasto y a evitar residuos (macetas).
  5. Piensa las comestibles que quieres: lechuguitas, calabacín, fresas, perejil, tomates, albahaca…
  6. Pon plantas de adorno en medio de las comestibles. Muchas flores se cargan plagas que afectan a otras plantas, otras auyentan o despistan a posibles insectos perjudiciales, otras atraen a insectos polinizadores…
  7. Empieza con pocas plantas bien escogidas. Poco bien atendido es mejor que mucho que no sabes o puedes controlar. Con menos te fijarás más y aprenderás más rápido.

Tips para una jardinería sostenible superfácil

Compostaje

Si tienes un jardín o terraza baja, consigue un tubo de grande (el mío es de los residuos de una obra) y hazle un montón de agujeros. Entiérralo al menos 20 cm bajo tierra. Ahí dentro ve depositando los residuos orgánicos de casa. Los bichitos de la tierra se encargarán de convertirlos en cosmpost y abonar por ti.

No huele nada.

Compostador súper fácil. Sostenibilidad en el jardín comestible.

Aquí es normal que el ayuntamiento composte los residuos orgánicos y que luego se pueda coger compost gratis. Entérate si hay punto de recogida de compost donde vives.

Agua

Lo mejor es si puedes poner unos bidones que recojan el agua del canalón de algún tejado.

Otra opción es dejar los bidones abiertos bajo la lluvia aunque se recoge menos agua. En muchos edificios lamentablemente no te dejarán usar la azotea para cultivar pero pondrán menos pegas a que dejes un cubo para recoger agua.

Reducción de residuos

En general, no producir residuos en muy, muy difícil pero podemos reducirlos lo máximo posible. Lo que puedes hacer en el jardín, por ejemplo, es:

  1. Comprar plantas en taquitos si es posible. Lleva una caja de casa para meterlos.
  2. Comprar plantas con maceta de cartón biodegradable. Se plantan con el cartón.
  3. Reusar macetas, botellas, botes, cartones de huevos, cartón del papel higiénico….
  4. Regala a los vecinos la sobre producción. La generosidad mejora el mundo :D.
  5. Recolecta tus semillas para el próximo año y entérate cuando sembrar.
  6. Haz esquejes.
  7. Cuida los muebles y el material de trabajo. Evita comprar, tirar, comprar…

¿Qué haces tú por un mundo sostenible? #cambiaAsostenible

Hablando con Diana de Marujismo surgió la idea de hacer este carnaval de posts en el que contemos que hacemos para mejorar el mundo. En su post tienes unas cuantas ideas para mejorarlo desde la cocina.

¿Qué haces ahora tú por nuestro mañana? ¿Cuesta tanto cambiar a sostenible?

 

22 Mar

35 cosas que hacer en primavera toda la familia

¡Ya está aquí la primavera!

¡Qué ganas tenía de que llegara después de este invierno tan laaaaargo y frío!

Le recarga a una las pilas, sube el ánimo, dan ganas de hacer más cosas ¿o no? A quien más, a quien menos, le anima el calorcito que va llegando.

Aprovechando el chute de energía, podemos hacer bastantes cosas para tener más organizada la casa y la vida en general y por supuesto para disfrutar más la primavera y el verano.

cosas que hacer en primavera toda la familia

Los peques pueden “colaborar” prácticamente en todas las ideas de la lista que he hecho. Hay tareas de limpieza, organización, comidas, juegos, planes, …

Verás que hay mucho hacer listas y definir presupuestos. Una forma fantástica de aprovechar los días de lluvia es dedicar unos minutos estas dos tareas. Nos facilitarán la vida y nos ahorrarán dinero, tiempo y disgustos ¿no crees?

En algunas listas bastan tres o cuatro opciones y en otras quizás un par más. Se trata de tener alternativas y hacerlas no de pasarse la vida planificando y que en planes se quede la cosa. Para los niños es una manera estupenda de aprender a organizarse y planificar.

35 cosas que hacer en primavera toda la familia

  1. Limpiar los cristales de las ventanas. También por fuera. ¡Qué entre la luz! No parece muy divertido pero a mi peque le encanta ayudar. No es que limpie mucho pero lo que se entretiene con el flis, flis no tiene precio.
  2. Lavar las cortinas. Pasarlas por agua, que se dice en mi tierra. Fuera polvo, bienvenido olorcito a limpio y fresco. Hace algunos años me contaron un truco tan sencillo como genial: colgarlas en su sitio nada más acabe la lavadora. Se secan como en el tendedero, no quedan arrugas y se ahorra tiempo.
  3. Revisar botas de agua y chubasqueros (sin forro polar). ¿Los niños necesitan unos nuevos?
  4. Planificar el uso del balcón, terraza o jardín. Es decir, que queremos y es viable hacer en él, definir zonas. Creo que menos es más sobre todo si hay niños. Nosotros este año sacrificamos algunas plantas por ampliar la zona de juego, tenemos mesa para comer y zona de lectura-merienda.
  5. Sacar del balcón o terraza todos los muebles y cosas que están en mal estado o no necesitamos y revisar que muebles hay que pintar. ¿Puedes vender o regalar algo? Así tenemos más espacio para lo que de verdad nos interesa y menos estorbos para la limpieza y mantenimiento.
  6. Limpiar el balcón, terraza o jardín. ¿A que ahora ya se está mejor en él?
  7. Planificar que plantas queremos tener este año tanto de interior como de exterior. Apuntar cantidad, tipos(flores, aromáticas, suculentas, poca luz…) y tamaño y apuntar donde las vamos a poner. Definir un presupuesto. La planificación nos ayudará a gastar menos. Si puedes ver precios online mejor ;D.
  8. Ver si hay que comprar macetas, cubremacetas, platillos, regadera, tijeras, sustrato… Apuntar con el presupuesto de las plantas.
  9. Comprar todo lo anterior. Esto es un aventurón para los peques. Pueden escoger colores, oler las aromáticas y las flores, explicarles para que sirven las cosas y mil cosas más. Como tenemos la lista es más fácil pero una buena idea es ir dos o tres veces para no estresarnos.
  10. Planificar actividades “solo niños” en el balcón. Ver que materiales tenemos que nos pueden servir. En Pinterest tienes millones de ideas. ¿Has dejado espacio suficiente para estas actividades?
  11. Lavar la ropa de nieve y guardarla. No olvidar guantes, bufandas y gorros y limpiar el calzado. En casa al calzado siempre le ponemos polvos antifúngicos antes de guardarlo. Suelo comprar Funsol en la farmacia o el de Scholl.
  12. Empezar el cambio de armario. Aprovechar para limpiar el armario y deshacernos de prendas en mal estado, que no nos sirven o que no usamos. En este post te cuento como organizar el armario para ahorrar tiempo y dinero y siempre tener que ponerte.
  13. Limpiar y guardar el calzado más de invierno y sacar lo de entretiempo. No te olvides de los polvos antifúngicos, agradecerás que no huelan ni les salga moho cuando los vuelvas a necesitar.
  14. Planificar y hacer una lista de comidas veraniegas incluidas ensaladas que nos gusten. Ten la lista a la vista o a mano. La mejor manera de no rompernos los cuernos pensando en que hacer de comer.
  15. Planificar y hacer una lista de desayunos, desayunos de media mañana, meriendas y snacks con productos de temporada. Recuerda poner la lista a la vista o dejarla a mano. Es nuestra forma de tener siempre ideas sanas entre las comidas.
  16. Planificar y hacer una lista de batidos ricos para refrescarnos. Si son sanos, mejor. Uno de mis preferidos es el gazpacho :D. Los batidos van bien entre comidas, para los invitados, al desayuno… Ya sabes, la lista a mano.
  17. Localizar y hacer una lista (otra más ¿cuántas van?) con parques, lagos, playas…para ir con los niños. Para nosotros es imprescindible que tengan zona de parking, buen acceso y baños. Es la mejor forma de no desperdiciar una tarde o fin de semana por no saber a donde ir.
  18. Puesta a punto de las mascotas y sus camas. En nuestro caso a nuestra perra le toca corte intenso de pelo para sacar la entrepelo lanoso del invierno y dejarla fresquita. El lavado primaveral es casi igual de intenso.
  19. Puesta a punto de la zona para animales salvajes en el balcón o terraza. Nosotros dejamos de ponerles semillas a los pajarillos y les preparamos una zona para que beban y se bañen.
  20. Haz una lista de las actividades que puede hacer toda la familia en el balcón: regar, transplantar, recoger frutos, regar, algún juego…
  21. Planificar rutas en bici.
  22. Planificar rutas de paseo unas más cortas otras más largas con parada para merienda.
  23. Buscar zonas chulas para hacer picnics.
  24. Empezar con el cambio de armario de los peques. Donar, regalar o guardar y etiquetar para los hermanos más pequeños la ropa que no les sirve. Reservar algo de ropa para actividades “sucias” aunque le quede algo justa.
  25. Hacer una lista con la ropa que necesitan los peques tras revisar lo que tienen. Apuntar número necesario de cada prenda y talla aproximada. Incluye gorros, calzado y ropa de baño. Marca un presupuesto.
  26. Revisar cursos y campamentos de verano. Como no, hacer una lista con los que más les apetezcan y nos pueda encajar el horario. Marca el coste de cada uno.
  27. Hacer una lista con posibles destinos de vacaciones. Definir un presupuesto.
  28. Decidir si se quiere una piscinita para el balcón para los peques o si se les pone una bañerita para que jueguen y se refresquen los días de calor. ¿Tienes espacio?
  29. Puesta a punto de bicis, patines, carrito de la bici, cascos…
  30. Hacer un plan de depilación. Es que con pelambrera la primavera y el verano se nos pueden complicar, jajajaja.
  31. Lavar el saco de invierno de la silla de paseo y guardarlo o, si ya no lo vamos a necesitar, venderlo, regalarlo o donarlo.
  32. Localizar y revisar el material de playa, lago o piscina: juguetes, bolso, toallas, sombrilla….
  33. Comprar cremas de protección solar.
  34. Hacer una lista de sitios que queremos visitar que necesiten un día o un fin de semana.
  35. Localizar granjas locales con venta al público.

cosas que hacer en primavera toda la familia

Si cada familia tiene sus lista de cosas con sus preferencias y adaptadas a donde vive, la vida se hace más fácil. No se queda uno nunca sin ideas y se aprovecha mejor el tiempo.

¿Invitados? Tiramos de lista de batidos o comidas.

¿Tarde de sol? Tiramos de lista de actividades en el balcón, picnics o parques.

No hace ninguna falta que sean listas kilométricas y siempre podemos quitar cosas que no nos funcionan y añadir otras.

Lo de los presupuestos es algo que a nosotros también nos funciona muy bien. Nada de “a ver si nos ha sobrado algo este mes” ni sustos.

¿Sois más de hacer listas y marcar presupuestos o de improvisar? ¿Os dan resultado las listas?