16 Ene

Cómo quitar las manchas de caca de bebé de la ropa

Son tan monísimos que en nuestras conversaciones maternales y paternales se nos olvida hablar de este tema.

¡Qué digo tema! ¡Temazo!

Manchas de caca de bebé en la ropa. Ropa suya y/o tuya/papá/cuidador/alguien que pasaba y lo cogió en brazos en el momento exacto. Sin olvidarnos de sacos, mantas, sábanas…

O queremos que se nos olvide porque esos días que hay que cambiarlos enteritos cinco, seis o siete veces no nos quedan ganas de hablar de cacas que bastante caquerío hemos tenido ya entre cambiar al bebé, limpiarlo y lavar la ropa.Cómo quitar las manchas de caca de bebé de la ropa

No hablemos de cuando mancha a quien lo tiene en brazos, sacos, sábanas, mantas…

Hace unos meses publiqué una foto en Instagram con una pila de pañales y bodies en una mano y detergente lavaplatos en la otra. Muchas os sentisteis identificadas y me contasteis como solucionáis lo de las manchas.

Por otro lado, yo estuve haciendo trabajo de campo y pregunté a toda madre y padre que se me ponía delante como solucionaban el tema de las machas de caca.

Pues en este post os cuento cual es mi remedio para este mal y cuales son las soluciones que me han contado.

Cómo quitar las manchas de cacas de bebé de la ropa

  1. Lavar con Fairy y frotar nada más cambiar al bebé. Esto es una de las dos cosas que yo hago y es mi favorita. No es mi favorita porque me guste frotar si no porque es la que mejor resultado me da. Lo hago con agua caliente y lo más pronto que puedo. Primero retiro lo gordo bajo el grifo, enjabono y aclaro. Después lo pongo en una pila para la lavadora porque así se queda la ropa muy tiesa. Dos puntos importantes: hacerlo lo más pronto posible y con esta marca, otras no me han funcionado igual.
  2. Lo del punto anterior más dejar a remojo en agua caliente. A veces voy mal de tiempo y no me da tiempo a quitar bien la mancha así que lo dejo a remojo. También es una buena medida cuando nos ha quedado alguna mancha que no hemos visto sin quitar o se ha manchado el body por detrás un poquito y no se lo hemos cambiado. Vamos para manchas secas o mal sacadas. TIP: si tenéis niños pequeños les encantará ayudaros a lavar la ropa que está a remojo. Yo le pongo una camiseta mía de la cesta de la ropa sucia a modo de delantar y dejo fuera de su alcance el jabón lavaplatos ;D.
  3. Poner a clarear. Lo que viene a ser poner la ropa al sol. Este método es el que más he visto yo en mi familia en mi infancia con cualquier tipo de manchas. Tiene el inconveniente de que tienes que tener un sitio para hacerlo. Directamente no lo he probado pero de la gente con la que he hablado diría que está a la par con dejar a remojo.
  4. Lejía. llega el armamento pesado. No soy muy de lejía y menos en ropa de bebés pero la verdad es que con un buen aclarado, valer vale. Hay que tener cuidado de no pasarse para que no amarillee la ropa. Vale para ropa blanca o si tiene algún dibujito se puede intentar con mucho cuidado mojando un bastoncito en la lejía para aplicarla solo a lo blanco.
  5. Lavar en el programa de pañales. En la lavadora que tengo aquí es a 90 grados y dura 90 minutos, no sé lo que varía de unas a otras. Uso este programa pero en vez de a 90 grados bajo la temperatura a 70 grados cuando frotando no ha bastado y lo quiero/necesito meter en la lavadora sin tiempo a remojo.
  6. Bicarbonato. Hay que hacer una pasta con agua, aplicarlo sobre la mancha y dejar que actúe. No lo he probado pero me ha sorprendido lo usado que es.
  7. Bicarbonato y vinagre blanco. Como el anterior pero para hacer la pasta se usan agua y vinagre blanco a partes iguales.

No ha habido muchas sorpresas, lamentablemente. Confieso que yo tenía la esperanza de que alguien me contara algún supertruco de hiciera desaparecer las cacas de la ropa y las manchas que dejan como por arte de magia, jajaja. Pero no, nos toca seguir frotando.

Pasos para quitar las manchas de caca de bebe

Al final la cosa se resume en:

  1. Quitar lo gordo bajo el grifo.
  2. Frotar con un buen detergente.
  3. Si el punto dos no es suficiente entonces:
    • Dejar a remojo en agua caliente y detergente
    • Poner a clareo al sol
    • Usar lejía
    • Bicarbonato con o sin vinagre
    • Programa de pañales de la lavadora (90 grados) a mayores de alguna de las anteriores si fuese necesario

 

Ser mami de un recién nacido, en general, significa dormir poco, que peinarte sea hacerte la coleta rápido y de cualquier manera, duchas ultrarápidas… pero con eso ya cuenta una porque lo decimos y oimos mil veces. De lo que hablamos menos es de lavar💩. Lavar frotando vigorosamente. En está casa hay días que a las 9 de la mañana ya he cambiado a mi amado niño 3 veces. Enterito. Algunas veces hay suerte y solo es el body por junto a la pierna. Otras body, pantalón, camiseta y hasta los calcetines. Tengo la botella de la conocida marca de lavaplatos en el baño. Como véis, tamaño grande. Lo libre que me siento cuando estamos varios días sin desborde de 💩😂😂😂😂. ¡Que levante la mano quien haya tenido que frotar y frotar💩 de bebé! ☝yoooooo! #maternidadreal

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¿Me contáis vuestro método? ¿Qué es lo peor que os ha pasado?

26 Sep

60 cosas simples que vuelven locos a los peques

Una vez fuimos peques ¿os acordáis? Nos entreteníamos con cualquier cosa incluso con los pocos juguetes que caían muy de vez en cuando en nuestras manos. Ahora nos hartamos de regalar a la mínima cosas a los peques de las que pasan olímpicamente la mayoría, sin exagerar, de las veces. De hecho, se entretienen más con cosas cotidianas como hacíamos nosotros.

Algunos intentamos reaprender a ser niños, a disfrutar más de lo simple. ¡Y lo bien que sienta cuando se consigue!

Os dejo una lista de cosas simples que vuelven locos a los peques para tener a mano en momentos de estrés-locura o para practicar lo de disfrutar como enanos de nuevo ;D. Con algunas muchos adultos volvemos a la niñez ipso facto.

¡Menos juguetes y más jugar!

60 cosas simples que vuelven locos a los peques

60 cosas simples que vuelven locos a los niños [de 0 a 100]

Con cualquiera de estas cosas suelen entretenerse bastante aunque vaya por épocas. Ahora, si los imitas o les entras al trapo en sus juegos, disfrute seguro para todos los implicados ;D.

  1. Cajas de cartón. Es que no son cajas, son barcos, trenes, casas, establos,… ¿no lo ves?
  2. Agua. ¿Hasta dónde puedo hacerla saltar chapoteando con las manos? Fíjate como cae… ¿Esto se queda arriba o se va al fondo? Para aumentar el nivel haz circuitos de agua con botellas y cacharros que tengas por casa.
  3. Cualquier masa. ¿Sabéis esas bolitas antiestrés? Esto es mejor, mucho mejor. Si es masa de pan, además se puede comer en formas chulas, pizza… Esta plastilina casera comestible y en frío va perfecta desde que pueden sentarse y para los más mayores pueden hacerla ellos mismos.
  4. Tierra. Es que está llena de cosas, tiene un tacto interesante, huele, se puede mojar y guarrear con las manos, hacer montañas, hacer agujeros, enterrar cosas, enterrar mi mano, sembrar, plantar,…
  5. Arena. Hacer figuras, enterrarse, escavar…
  6. Zapatillas grandes. Es que caminar con diez, quince o veinte números más tiene que ser la leche. Los adultos normalmente tenemos complicado encontrar por casa zapatos enormes para jugar. Esto pocos lo podremos probar.
  7. Ropa grande. Yo me acuerdo de jugar de pequeña. Era lo más de lo más. Esos arcones en los desvanes… Truquillo: tus prendas preferidas que están estropeadas o no te sirven ya puedes guardarla para los peques.
  8. Lluvia. Es que es fascinante ver como cae, como lo moja todo, intentar beberla…
  9. Nieve. Caminar por la nieve enterrando los pies, intentar no caerse ni resbalar, hacer muñecos, tirar bolas, hacer un ángel….
  10. Espaguetis. Un misterio que “guarrear” con ellos les mole tanto que yo no acabo de entender, lo reconozco. Solo veo lo que tendré que limpiar luego pero pienso en que se lo comerá el perro y me relajo, jajajaja
  11. Enjabonarse infinitamente y hacer mucha espuma. A mí me gusta pero con el tiempo cada vez me ducho más rápido y hago un enjabonamiento express.
  12. Peinar pelazos ajenos. Mi prima sigue teniendo pesadillas de cuando yo se lo hacía. Ahora que mi hija me quiere “hacerme peinados” soy yo la que sufre, jajajja.
  13. Bolis o lápices ajenos. Otro misterio. Si no me deja hacer le presto los míos y ahí se pone a escribir seria y concentrada un buen rato.
  14. Chocolate. Bien, aquí coincide media humanidad.
  15. Los charcos. Saltarlos, pisarlos o escudriñar a ver si hay algún animalito que los habite (renacuajos).
  16. Los charcos helados. Sin miedo, a por ellos. Normalmente se rompen pero con muy bajas temperaturas se puede patinar sobre ellos. Sí, alguna culada nos hemos llevado.
  17. Pompitas de jabon. Son monas, fáciles, baratas …
  18. Celo, waschi tape o cualquier cinta adhesiva. El único peligro es no controlar donde las usan. Yo le doy un trozo de cartón o periódico y así me llevo pocas sorpresas por ahí pegadas.
  19. Pegatinas. Más de lo mismo. Las mejores las que dan gratis en el súper ;D.
  20. Lombrices. ¿Dónde está la cabeza? ¿A dónde van? ¿Qué comen?
  21. Caracoles y babosas. Ir paseando y pararte cada tres centímetros a observar a uno/a no tiene precio. Por encima, salen siempre en tropel.
  22. Insectos. Mis preferidos son las mariposas pero reconozco que hay muchos muy llamativos.
  23. Arácnidos. Entre el miedo y la fascinación desde pequeños.
  24. Gatos. Es ver uno e intentar que se deje acariciar.
  25. Pajarillos. Nosotros tenemos comedero y agua para ellos en la terraza. La verdad es que observarlos es muy entretenido sobretodo cuando se bañan.
  26. Pintarse la cara. Por desgracia, con cualquier pintura, se lave fácil o no.
  27. Maquillaje. Si mamá lo hace…. Pero lo suyo es mucho más creativo, jajaja.
  28. Texturas cremosas: champús, geles, cremas corporales, nata, mayonesa…
  29. Dar de comer a los patos y/o cisnes. Tip: ir por  la mañana que tienen más hambre(me lo ha dicho mi marido que es un experto en el tema).
  30. Teléfonos y tablets. Aunque estén bloqueados, jajaja.
  31. Arroz, polenta, fideos, macarrones… en una caja para jugar a hacer trasvases o para jugar a cocinitas.
  32. Pintura de dedos. Pintar (o algo así) y textura cremosa. ¿Cómo no les va a gustar? Para los más pequeñines podéis hacer pintura de dedos comestible.
  33. Pegamento y ponerse a pegar lo que sea donde sea..
  34. Purpurina. Usar con precaución que se reproduce cuando vas a limpiar.
  35. Disfrazarse. Ser otra persona pero con tu personalidad, jajajaja.
  36. Pintarse la uñas o pintárselas a alguien.
  37. Perros. Aunque les tengan miedo, les fascinan.
  38. Caballos. Que se acerquen para que los acaricies es un chute de chulería total.
  39. Zoo o parques de animales. A mí me resultan tristes pero reconozco que me sigue fascinando verlos de cerca tanto como a mi peque.
  40. La playa. El paraíso: conchas, arena, rocas, agua, pájaros, cangrejos, pececillos…
  41. El lago. Troncos flotando, no hay olas, fácil meter una lanchita hinchable…
  42. Ir a la piscina. Y ya con el churro de piscina es lo más de lo más.
  43. Ir descalzos. Mi yo adulto se debate entre lo que me gusta sentir la hierba, arena…y los posibles riesgos. Mi hija, se descalza y arreando.
  44. Rodar por la hierba. Solo se necesita un poco de pendiente. Puede haber piedras pero es lo más. Aviso:  a partir de los veinte el colocón se duplica cada tres años.
  45. Ayudar en la cocina. Para ellos es muy divertido aunque para nosotros es un reto conseguir que nos ayuden en vez de estorbar.
  46. Limpiar los cristales con limpiacristales. Sin flis flis, no tiene gracia, jajaja.
  47. Regar. Lo que sea, incluso plantas, jajajaja.
  48. Recolectar frutos del huerto o terraza. Estas cosas que hay que hacer con calma, mirando de no romper la planta y si está la fruta madura, son perfectos para el atardecer o antes de comer.
  49. Coger aromáticas para la comida. Pues lo mismo pero parándose siempre a oler y ver si la planta tiene agua.
  50. Los helados. Si hay que parar el mundo por tomar un helado, se para y listo.
  51. Hacer batidos en casa. Lavar la fruta, trocearla, añadir agua o leche y batir es como una minifiesta. Ideal para cortar momentos torbellino de locuras.
  52. Los parque infantiles. Grandes o pequeños es entrar y no querer irse jamás de los jamases.
  53. Fregar el suelo. Una fregona o mopa y se hartarán de correr. Limpio no queda pero ellos se entretienen un buen rato.
  54. Sacar el polvo. Con un trapo mojado. Todo lo mojado triunfa, jajaja.
  55. Lavar sus juguetes. Por Instagram he enseñado alguna vez como le pongo agua en un cacharo, un escurridero con una ensaladera de plástico debajo para que lave los muñecos de Playmobil y similares.60 cosas simples que vuelven locos a los peques
  56. Trepar a los árboles, escalar por las piedras, trepar en esos “juquetes” de cuerdas de los parques… El mundo desde arriba se ve mejor y el riesgo y conseguir hacerlo nos llama desde pequeños. Así es como se avanza, venciendo miedos ¿no?
  57. Jugar al escondite.  Me partía cuando mi niña solo escondía los ojos y creía que no la veíamos. Con el tiempo van aprendiendo y se esconden enteritos. Aún recuerdo cuando jugaba de pequeña y que toda la aldea era la zona de juego. ¡Qué bien nos lo pasábamos!
  58. Libros. De dibujos, sonidos, cómics, historias cortas, los libros de mamá y papá… Siguen siendo uno de mis juegos favoritos.
  59. Recoger piedras y lo que sea del suelo en plan tesoro. Con un cubo o bolsita de tela y un paseo por el campo o parque te aseguro un peque entretenido un buen rato. Se olvidan del resto del mundo.
  60. Jugar con mamá y/o papá. La última y más importante. Lo que pasa es que muchos adultos no sabemos jugar libremente como ellos y nos aburrimos y los aburrimos. Habrá que reaprender pero ¡cuánto cuesta librarse de la rigidez!

 

¿Con qué vuelves a disfrutar como una enana/un enano? ¿Añadirías algo a la lista?