22 Mar

35 cosas que hacer en primavera toda la familia

¡Ya está aquí la primavera!

¡Qué ganas tenía de que llegara después de este invierno tan laaaaargo y frío!

Le recarga a una las pilas, sube el ánimo, dan ganas de hacer más cosas ¿o no? A quien más, a quien menos, le anima el calorcito que va llegando.

Aprovechando el chute de energía, podemos hacer bastantes cosas para tener más organizada la casa y la vida en general y por supuesto para disfrutar más la primavera y el verano.

cosas que hacer en primavera toda la familia

Los peques pueden “colaborar” prácticamente en todas las ideas de la lista que he hecho. Hay tareas de limpieza, organización, comidas, juegos, planes, …

Verás que hay mucho hacer listas y definir presupuestos. Una forma fantástica de aprovechar los días de lluvia es dedicar unos minutos estas dos tareas. Nos facilitarán la vida y nos ahorrarán dinero, tiempo y disgustos ¿no crees?

En algunas listas bastan tres o cuatro opciones y en otras quizás un par más. Se trata de tener alternativas y hacerlas no de pasarse la vida planificando y que en planes se quede la cosa. Para los niños es una manera estupenda de aprender a organizarse y planificar.

35 cosas que hacer en primavera toda la familia

  1. Limpiar los cristales de las ventanas. También por fuera. ¡Qué entre la luz! No parece muy divertido pero a mi peque le encanta ayudar. No es que limpie mucho pero lo que se entretiene con el flis, flis no tiene precio.
  2. Lavar las cortinas. Pasarlas por agua, que se dice en mi tierra. Fuera polvo, bienvenido olorcito a limpio y fresco. Hace algunos años me contaron un truco tan sencillo como genial: colgarlas en su sitio nada más acabe la lavadora. Se secan como en el tendedero, no quedan arrugas y se ahorra tiempo.
  3. Revisar botas de agua y chubasqueros (sin forro polar). ¿Los niños necesitan unos nuevos?
  4. Planificar el uso del balcón, terraza o jardín. Es decir, que queremos y es viable hacer en él, definir zonas. Creo que menos es más sobre todo si hay niños. Nosotros este año sacrificamos algunas plantas por ampliar la zona de juego, tenemos mesa para comer y zona de lectura-merienda.
  5. Sacar del balcón o terraza todos los muebles y cosas que están en mal estado o no necesitamos y revisar que muebles hay que pintar. ¿Puedes vender o regalar algo? Así tenemos más espacio para lo que de verdad nos interesa y menos estorbos para la limpieza y mantenimiento.
  6. Limpiar el balcón, terraza o jardín. ¿A que ahora ya se está mejor en él?
  7. Planificar que plantas queremos tener este año tanto de interior como de exterior. Apuntar cantidad, tipos(flores, aromáticas, suculentas, poca luz…) y tamaño y apuntar donde las vamos a poner. Definir un presupuesto. La planificación nos ayudará a gastar menos. Si puedes ver precios online mejor ;D.
  8. Ver si hay que comprar macetas, cubremacetas, platillos, regadera, tijeras, sustrato… Apuntar con el presupuesto de las plantas.
  9. Comprar todo lo anterior. Esto es un aventurón para los peques. Pueden escoger colores, oler las aromáticas y las flores, explicarles para que sirven las cosas y mil cosas más. Como tenemos la lista es más fácil pero una buena idea es ir dos o tres veces para no estresarnos.
  10. Planificar actividades “solo niños” en el balcón. Ver que materiales tenemos que nos pueden servir. En Pinterest tienes millones de ideas. ¿Has dejado espacio suficiente para estas actividades?
  11. Lavar la ropa de nieve y guardarla. No olvidar guantes, bufandas y gorros y limpiar el calzado. En casa al calzado siempre le ponemos polvos antifúngicos antes de guardarlo. Suelo comprar Funsol en la farmacia o el de Scholl.
  12. Empezar el cambio de armario. Aprovechar para limpiar el armario y deshacernos de prendas en mal estado, que no nos sirven o que no usamos. En este post te cuento como organizar el armario para ahorrar tiempo y dinero y siempre tener que ponerte.
  13. Limpiar y guardar el calzado más de invierno y sacar lo de entretiempo. No te olvides de los polvos antifúngicos, agradecerás que no huelan ni les salga moho cuando los vuelvas a necesitar.
  14. Planificar y hacer una lista de comidas veraniegas incluidas ensaladas que nos gusten. Ten la lista a la vista o a mano. La mejor manera de no rompernos los cuernos pensando en que hacer de comer.
  15. Planificar y hacer una lista de desayunos, desayunos de media mañana, meriendas y snacks con productos de temporada. Recuerda poner la lista a la vista o dejarla a mano. Es nuestra forma de tener siempre ideas sanas entre las comidas.
  16. Planificar y hacer una lista de batidos ricos para refrescarnos. Si son sanos, mejor. Uno de mis preferidos es el gazpacho :D. Los batidos van bien entre comidas, para los invitados, al desayuno… Ya sabes, la lista a mano.
  17. Localizar y hacer una lista (otra más ¿cuántas van?) con parques, lagos, playas…para ir con los niños. Para nosotros es imprescindible que tengan zona de parking, buen acceso y baños. Es la mejor forma de no desperdiciar una tarde o fin de semana por no saber a donde ir.
  18. Puesta a punto de las mascotas y sus camas. En nuestro caso a nuestra perra le toca corte intenso de pelo para sacar la entrepelo lanoso del invierno y dejarla fresquita. El lavado primaveral es casi igual de intenso.
  19. Puesta a punto de la zona para animales salvajes en el balcón o terraza. Nosotros dejamos de ponerles semillas a los pajarillos y les preparamos una zona para que beban y se bañen.
  20. Haz una lista de las actividades que puede hacer toda la familia en el balcón: regar, transplantar, recoger frutos, regar, algún juego…
  21. Planificar rutas en bici.
  22. Planificar rutas de paseo unas más cortas otras más largas con parada para merienda.
  23. Buscar zonas chulas para hacer picnics.
  24. Empezar con el cambio de armario de los peques. Donar, regalar o guardar y etiquetar para los hermanos más pequeños la ropa que no les sirve. Reservar algo de ropa para actividades “sucias” aunque le quede algo justa.
  25. Hacer una lista con la ropa que necesitan los peques tras revisar lo que tienen. Apuntar número necesario de cada prenda y talla aproximada. Incluye gorros, calzado y ropa de baño. Marca un presupuesto.
  26. Revisar cursos y campamentos de verano. Como no, hacer una lista con los que más les apetezcan y nos pueda encajar el horario. Marca el coste de cada uno.
  27. Hacer una lista con posibles destinos de vacaciones. Definir un presupuesto.
  28. Decidir si se quiere una piscinita para el balcón para los peques o si se les pone una bañerita para que jueguen y se refresquen los días de calor. ¿Tienes espacio?
  29. Puesta a punto de bicis, patines, carrito de la bici, cascos…
  30. Hacer un plan de depilación. Es que con pelambrera la primavera y el verano se nos pueden complicar, jajajaja.
  31. Lavar el saco de invierno de la silla de paseo y guardarlo o, si ya no lo vamos a necesitar, venderlo, regalarlo o donarlo.
  32. Localizar y revisar el material de playa, lago o piscina: juguetes, bolso, toallas, sombrilla….
  33. Comprar cremas de protección solar.
  34. Hacer una lista de sitios que queremos visitar que necesiten un día o un fin de semana.
  35. Localizar granjas locales con venta al público.

cosas que hacer en primavera toda la familia

Si cada familia tiene sus lista de cosas con sus preferencias y adaptadas a donde vive, la vida se hace más fácil. No se queda uno nunca sin ideas y se aprovecha mejor el tiempo.

¿Invitados? Tiramos de lista de batidos o comidas.

¿Tarde de sol? Tiramos de lista de actividades en el balcón, picnics o parques.

No hace ninguna falta que sean listas kilométricas y siempre podemos quitar cosas que no nos funcionan y añadir otras.

Lo de los presupuestos es algo que a nosotros también nos funciona muy bien. Nada de “a ver si nos ha sobrado algo este mes” ni sustos.

¿Sois más de hacer listas y marcar presupuestos o de improvisar? ¿Os dan resultado las listas?

 

28 Feb

Organiza tu ropero y gana dinero y tiempo

¡Ains! No tengo nada que ponerme.

En serio.

Debería irme de compras…pero no tengo sitio en mi enooooorme ropero. Y tampoco está la economía familiar para renovar todo mi vestuario (aunque no tenga nada pero que absolutísimamente nada que ponerme).

¡Uy! ¿Qúe me cuentas? ¿Tú estás igual?

¿Y además tu ropero acaba siempre hecho un caos?

Esto me pasaba como tres o cuatro veces al año. No hablemos del bajón de ánimo total durante unos cuantos días, jajaja. Mi vestuario de repente era el centro del universo.

Pero al venirme a Suiza todo cambió. ¡No pude traer ni tres cuartos de lo que tenía!

¿Y sabes qué? Sobreviví. Es más no echo nada de menos.

El problema es que metemos y metemos y metemos. Nos compramos lo último que en tres meses estará desfasado y se queda ocupando una percha para siempre jamás… Así una y otra vez.

Si es que nuestro armario tiene demasiado poder sobre nosotras. Nos hace débiles. En él se va demasiado tiempo, dinero por no hablar de la ansiedad y nerviosismo que nos produce.

¡Se acabó!

Organiza tu ropero y gana tiempo, dinero y ánimo

Primer paso:

Saca toda tu ropa de tu saturado ropero y  clasifícala. Si tienes unas cuantas cajas o sacos grandes prepáralos ya para ahorrar tiempo y evitar arrepentimientos.

1. Se queda en el ropero (volverá al ropero así que no necesitas ninguna caja): lo que te gusta, te sirve y te pones. Punto y pelota. Revisa de paso si necesita un lavado, en ese caso, a la cesta de la colada.

Si no te lo pones desde hace más de un año no busques excusas baratas (no tengo con que combinarlo, en cuanto adelgace un par de quilos me sirve, por si vuelvo a engordar, …), fuera con ello. ¿Qué hace una prenda en tu armario que hace años que no te pones o, peor, que no te sirve? Fuera. Sin dudar.

2. Se va de casa. Lo dicho, todo lo que  no te pones desde hace un año, fuera. Da igual la razón (excusa). También los regalos. Por mucho cariño que le tengas a quien te lo ha regalado. Si no te va, no te va. Además, no se va a enterar y si se enterara no se moriría del disgusto seguro.

Tienes tres opciones posibles, prepara las cajas que necesites:

  • Se vende: Puedes hacer bastante dinero dependiendo de la cantidad y calidad de la ropa, especialmente si tienes ropa de marca en buen estado. Puedes hacerlo por internet para la ropa de más calidad o en un puesto del mercadillo local lo que no es tan bueno. Muchas prendas a un euro o dos sumarán un dinero importante. En Suiza esto se hace continuamente.
  • Se regala: Si quieres antes de vender pregunta a las mujeres de tu familia o amigas a las que creas que les pueda interesar. Llama ya para preguntarles y saber lo que debes separar.
  • Se dona: Si no quieres vender o regalar, dáselo a alguna organización benéfica. Mucha gente lo necesita. Por favor, solo prendas en buen estado. Vale que estén un poco gastadas pero sin rotos o muy desgastadas. Tira lo que tengas que tirar.

Además según tu caso puedes apartar ropa para:

Caja de disfraces: Nosotros jugamos a disfrazarnos con ropa vieja y nos lo pasamos genial. Es uno de los juegos preferidos de mi niña. No guardes medio armario. Algún vestido gracioso, gorros, alguna chaqueta y listo.

Currar: Si pintas, trabajas en el jardín, haces bricolaje o cualquier actividad que manche quédate con algunas prendas cómodas. Una camiseta o dos y un pantalón son suficiente.

Hacer trapos para limpiar: Con la ropa que solo sirve para tirar, aprovecha y haz algunos trapos para sacar el polvo, limpiar los cristales o los muebles del jardín. Si haces bricolaje, haz trapos extra para usar como toallas o para los pinceles.

Segundo paso:

Reordena. Recueda que SOLO se queda lo que te vas a poner. Nada más.

Qué tus amigas o quien sea vengan a por la ropa que les interesan y se la lleven. Lo que no quieran ponlo para vender o beneficencia ya.

Averigua donde está el punto de recogida de ropa para beneficencia más próximo y lleva las cajas o sacos que tengas para ellos cuanto antes. No te podrás arrepentir de haberte quitado esas prendas de encima.

Si has decidido vender parte de tu ropa, empieza ya. Busca las páginas de internet que más te interesen, infórmate de cuando es el próximo mercadillo y las condiciones para vender. Esas cajas no pueden quedarse ahí semanas que se convertirán en meses.

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Tercer paso:

Planifica un buen fondo de armario. Puedes hacerlo simultáneamente con el anterior. Menos prendas pero de más calidad y más de esos básicos que si te pones. Está bien que de vez en cuando te hagas con alguna prenda que es lo último si le vas a dar uso y si va con tu estilo personal.

Pregúntate antes de comprar: ¿Lo necesito? ¿Me gusta? ¿Me lo voy a poner mucho (salvo prendas para eventos especiales, claro)?

¿Las tres respuestas son si? Ahora pruébatelo. Si te sienta bien y te resulta realmente cómodo, comprártelo. Si es muy mono pero te sientes incómoda o te ves mal, guárdate el dinero para otra ocasión por que las habrá y muchas.

Compra con cabeza. Calidad sobre cantidad. Y sobre todo aquello con lo que te sientas bien, cómoda y segura. Si se lleva pero no te gusta, no estás cómoda o te sientes disfrazada, déjalo.

¡Repite con tus zapatos! Quincalla e “imposible caminar con ellos” fuera.

La primera vez nos cortamos bastante a la hora de hacer esta limpieza de ropero. Quitar ropa se nos hace difícil. Siempre encontramos excusas para que algo se quede.

Las siguientes veces será más fácil porque tiene muchas ventajas. Tienes un montón de perchas libres en vez de perchas con capas de ropa, puedes encontrar fácilmente lo que necesitas, siempre ves opciones para vestir, combinar y sentirte cómoda.

Oye, y colocarás la ropa recién lavada en un instante ;D.

Vamos que tendrás que ponerte y no comprarás cosas que ya tienes pero se te habían olvidado o no las encontrabas.

¿Has hecho esto alguna vez? Cuéntame ¿qué es lo más importante que has ganado con la limpieza y organización de tu ropero?

Pssst…

Yo, sentirme más libre. En serio. Soy así de simple.

** Este post lo publiqué por primera vez en julio de 2015 y gustó mucho. Espero que te resulte útil. Yo de cuando en cuando lo releo para recordarme lo que me gusta el armario ordenado y para no comprar impulsivamente, jajaja.