10 Ago

Bebés y perros: ¿quién es quién?

Perro entra en la cocina y me mira insistentemente.

Lo miro.

Me mira.

Lo miro. Me mira y le da al rabo con más brío. Cierro la boca.

Me mira con cara: ¿A que molo? Acaricíciame sobre la nariz o dame un trozo de jamón.

El meneo del rabo se ha extendido a la cadera. Parece Shakira (beso a mamá Shakira, sus peques y el flamate papá). Con más pelo, más nariz, orejas más grandes y sin cantar. Pero tiene ritmo, y bien alegre, en su incesante movimiento rabo-cadera.

Lleva unos pantis rotos de mi niña en la cabeza, una funda vieja de cojín sobre el cuello, una camiseta vieja de mi marido sobre la espada y sobre esta un sombrero. Además un lazo que va de una oreja hasta la cola y llega hasta el suelo.

Detrás entra mi niña con un jersey viejo sobre la cabeza, una manta a modo de capa y una sonrisa que casi no le cabe en la cara.

Me mira con cara de: ¿A que molamos? Dime que bien lo he hecho y acaríciame, mamí.

Se lo pasan pipa.

Cuando tu bebé juegue con tu perro debes darle libertad para desarrollar su propio juego y relación con el perro pero siempre bajo vigilancia. Ten en cuenta que los bebés se emocionan y empiezan a dar golpes a diestra y siniestra cuando menos te lo esperas. Que no tengan la intención de hacer daño no quiere decir que no lo hagan.

Cada vez que lo golpee o le tire del pelo, detenlo inmediatamente. Se trata de ir creando una relación de respeto y un entorno de juego seguro para lo dos desde el principio. Con seis meses no golpeará muy fuerte pero si no lo paras seguirá y después será más complicado que entienda que está mal ya que hasta ese momento si podía hacerlo.

Desde el principio tiene que entender que el perro está vivo, que siente y tiene necesidades. El perro no es un objeto, no es un juguete.

Lo mismo al perro: no puede gruñir, empujar, ponerse encima del bebé o saltarle encima. El bebé no es una presa ni juguete. Debe respetar siempre al bebé.

Una vez sentadas las bases del respeto mutuo te sorprenderán con sus juegos y con los roles que adquieren que es lo que te quiero mostrar hoy. Realmente, jugando con el perro es donde más se refleja lo que nuestro bebé está aprendiendo, lo que le ha llamado la atención últimamente y como crea e inventa.

Flipamos.

JUEGOS ENTRE BEBÉS Y PERROS: ROLES

EL PERRO SERÁ….

  1. Un perro:
    • Lo peinará a su manera. Usará alguno de sus objetos favoritos en ese momento como una cuchara, una tacita, un lápiz, un palo que ha encotrado en el campo, uno de sus zapatos,  …
    • Lo alimentará. Le encantará ponerle su comida. Nos lleva un buen rato pero ella disfruta un montón y está aprendiendo que el perro debe ser alimentado.
    • Le dará de beber. De momento lo hago yo ella me ‘ayuda’ a poner el cuenco del agua en el suelo.
    • Lo sacará de paseo. Esto es algo que hacemos dos veces al día durante al menos media hora pero normalmente le dedicamos una hora. Le gusta ponerle la correa y pasearlo por casa pero a la perra no le gusta nada y solo le dejamos un momento antes de salir. También se lo pasa pipa en el campo paseando a la correa …. sin perro. ¡Jajajaja!
    • Le cogerá las patas para que haga ruido con las uñas en el suelo de laminado. Increíble pero cierto. Tardamos algún tiempo en entender que es lo que hacía, bastante de hecho, hasta que caímos en la cuenta que lo que le llamaba la atención era el ruido que hacía la perra cuando se emocionaba y “taconeaba” con las uñas.
    • Lo acariciará y le rascará la barriga.
  2. Bebé:
    • Le dará comida imaginaria con una cuchara.
    • Le dará agua o leche imaginarios con una tacita o un vaso de plástico.
    • Le limpiará con una servilleta la caca imaginaria del culete del perro.
    • Le limpiará con una servilleta la boca y las patas (manos) después de haberle dado de comida y bebida imaginarias.
    • Le limpiará los dientes imaginariamente.
    • Lo vestirá poniéndole prendas de ropa encima.
    • Lo tapará para que duerma.
    • Le leerá cuentos para que duerma.
    • Si tiene caca, le echará la culpa al perro para seguir jugando en vez de ir a cambiar el pañal.
    • Le reñirá con un ‘No’ si el perro ha hecho algo malo en su opinión que a saber lo que será.
    • Le hablará. En idioma bebé, por supuesto. Pero no perderá oportunidad de pronunciar sus palabras preferidas del momento.
    • Le cantará.
    • Bailarán. O algo así.
    • Lo abrazará.
  3. Un caballo.
    • Si donde vives hay gente montando a caballo, intentará que el perro sea su caballo y subirse encima. Nosotros no le dejamos.
  4. Avión:
    • Esto es lo último en casa. Le encantan los aviones desde la última vez que volamos y todo es susceptible de convertirse en avión. El el caso de la perra va por partes: una oreja o el rabo que se mueve de un lado al otro al ritmo de ‘Ñioooooooooouuuuuuuuuun’.

EL BEBÉ SERÁ….

  1. Un perro:
    • Ladrará y gruñirá si el perro lo hace.
    • Irá a gatas detrás del perro como si fuese un perro.
    • Hará que bebe y come como un perro. Por suerte entenderá pronto que no es un perro. Imagínate la primera vez que sin aviso previo metió la cabeza en el plato. Yo no sabía si es que se encontraba mal y le había dado algo o qué hasta que levantó la cabeza con la boca llena de comida y una sonrisa de oreja a oreja superorgullosísima de si misma, miró al perro y luego a mí. Me quedé ojiplática minuto y medio.
    • Olisqueará el aire con cara de concentración. A saber lo que pensará cuando lo hace. En una posible presa, seguro que no o eso espero.
    • Taconeará para hacer ruido con los pies como el perro con las uñas en el suelo.
    • Imitará al perro cuando esté jadeando con la lengua fuera… y se partirá de risa al mismo tiempo. Le hace mucha gracia.
    • Se meterá siempre que pueda en la cama del perro. Llevamos meses intentando que no lo haga. Ahora por fin parece que lo entiende o quizá es que se ha aburrido. No sé yo.
  2. Mamá:
    • Si el perro es el bebé, ella es la mamá.
  3. Ella misma:
    • Cuando el perro es perro, es ella quien juega, la mima o ayuda con los cuidados que un perro necesita. También cuando salimos de paseo y recoge cacas imaginarias. Está aprendiendo a socializar y a ser responsable.
    • También es ella quien convierte al perro en un caballo o a sus oreja en un avión.

La relación con el perro tiene muchos beneficios. Hace y aprende cosas que sin el perro no serían posibles como no pegarle, respetar sus tiempos para dormir y comer, alimentarla y cuidarla.

Ok.

Le da la lata. Muchísimo. Es que esto del respeto y la responsabilidad no se consigue en un día.

¿Acaso un bebé de seis, nueve o quince meses va a entender a la primera ( o a la décima) que el perro quiere dormir cuando a él le apetece tirarle del rabo? Va a ser que no.

Con los bebés es así pero con paciencia y persistencia la cosa mejorará día a día.

¿Qué es lo qué más te ha sorprendido de lo que le has visto hacer a tu bebé con el perro?

03 Ago

Perros y bebés: juegos y límites

Alguna gente me pregunta si tengo problemas al tener un perro y un bebé en casa. La pregunta me sorprende ya que en Suiza vivir con perros y bebés juntos no es algo para nada extraordinario.

Lo contrario.

Lo de tener niños por estos lares es como en España, supongo: cuando o cuantos depende de cada pareja.

Otro tema son los perros.

Los adoran.

A menudo me paran por la calle para saludar a mi perra y mucha gente lleva chuches para perros en una bolsa en el bolsillo. Antes de dársela siempre piden permiso. Genial ¿a qué si?

Aquí es más habitual que la gente tenga perros y que se los lleven a todas partes, hasta al trabajo en muchos casos. Esto personalmente nunca lo vi en España. Tienen muchísimo respeto por los animales y la naturaleza en general.

Un perro se supone que está integrado en la vida familia y esto no tiene que cambiar con la llegada de un bebé.

Nosotros tenemos una perra que es la mar de buena y tranquila. Nuestra hija es la mar de buena y …no, tranquila, no. Enérgica, activa, viva, hipercuriosa. Qué no para, vamos.

Cada uno sabe lo que tiene en casa, lo digo tanto por perros como por niños.

¿Cuáles son más impredecibles?

Ni idea.

Mejor no descubrirlo. Vigílalos de cerca. Y cuando digo de cerca, digo de cerca. Yo he evitado más de una vez una buena mordida.

De la peque a la perra. Sip. Pobre perra mía. Una santa.

En nuestra casa morder no está permitido. Nadie a nadie. Y no es negociable.

Nuestra hija adora a la perra pero está ya tiene una edad y a veces se cansa de la peque. Lo que quiere es que la dejen en paz para echarse la siesta o simplemente comer o beber tranquila.

Por eso hemos establecido ciertas actividades que si pueden hacer juntas y otras que no. También unos tiempos de juego sin perro  en esos días que le da por querer estar con la perra a todas horas.

ACTIVIDADES QUE PODEMOS HACER CON NIÑOS Y PERROS

Siempre acompañados y supervisados por nosotros.

  1. Aprender a acariciarlo.
  2. Salir a pasear.
  3. Darle un abrazo.
  4. Cepillarlo. Despacito, sin golpes y evitando nariz y ojos.
  5. Ponerle agua.
  6. Ponerle comida.
  7. Comprobar que su cama está limpia y cambiarle el cojín si lo necesita.
  8. Bañarlo.
  9. Jugar a esconderle la pelota.
  10. Lanzarle la pelota.
  11. Otras que tus hijos inventarán. Por ejemplo:
    • Nuestra hija imita a la perra durmiendo.
    • Nuestra hija hace que le da de comer con una cuchara.
    • La disfraza poniéndole por encima ropa vieja o sombreros.

QUE NO ESTÁ PERMITIDO HACER

  1. Cortarle el pelo.
  2. Cortarle las uñas.
  3. Limpiarle las orejas.
  4. Subirse encima.
  5. Darle la peque de su comida con su tenedor o tirársela.
  6. Pegarle.
  7. Morderle.
  8. Tirarle del pelo.
  9. Tirarle de las orejas.
  10. Meterle el dedo en los ojos.
  11. Despertarla o molestarla mientras descansa.
  12. Molestarla mientras come o bebé.
  13. Jugar con la comida o el agua del perro.

Es importante establecer unos límites y que el niño aprenda que el perro no es un juguete desde el principio.

Hay muchos estudios sobre las ventajas que tiene para los niños convivir con un perro: sociabilidad, sensibilidad, sentido de la responsabilidad, afectividad y la lista sigue, se ejercitan, …

Pero, y aquí viene lo de la responsabilidad, hay que estar muy pendientes de la higiene del perro y del entorno. Hay que lavarlo con cierta frecuencia, desparasitarlo, cepillarlo y llevarlo al veterinario si le toca vacunarse o sospechamos que está enfermo.

Nuestra perra tiene pelo largo y fino. No te cuento las veces que aspiramos y barremos. Sobretodo cuando la peque empezó a gatear por todos lados y hacía pausas para llevarse la mano a la boca.

No conseguirás evitar que tu bebé se meta la mano después de haber tocado al perro o lo que sea pero si puedes crear el hábito de lavar las manos antes de comer desde muy pequeños.

¿A qué juegan tu peque y tu perro? ¿Qué no le permites?