07 Nov

Visita al zoo de Zürich con peques

Así de atrevidos somos.

Nos levantamos temprano, desayunamos bien, paseamos al perro y nos pusimos rumbo al zoo de Zürich con el bebé y la peque. Por si no fuera suficiente encerrarnos en un coche con los peques una hora larga, añadimos visitar el zoo en un domingo soleado, o séase, a tope de visitantes.

Os cuento los precios(¿es tan caro como dicen?), las comidas, animalesl, lo más chulo para los peques, lo peor de ir al zoo y algunos consejos.

Visita al zoo de zurich

Precios en el zoo de Zürich

Empezamos por lo primero: los dineros.

Que si la cosa se nos va mucho del presupuesto pues ya no hace falta perder el tiempo mirando más ¿no?. Os voy poniendo enlaces para que os hagáis una idea clara de lo que os podéis encontrar:

  1. Aparcamiento. Pudimos aparcar en el aparcamiento que está junto al zoo. En Zürich lo de aparcar barato que yo sepa no existe. Llegamos a las 10 y pico y pusimos en la maquina hasta las 17.49 por lo que nos cobraron 14 francos. Podéis echarle un ojo al mapa con el aparcamiento y las tarifas.
  2. Entradas: Hasta los seis años los niños no pagan así que sólo pagamos nuestras entradas que son 26 francos cada uno porque ya superamos los 25 añitos. Tienen precios por edades, para familias y grupos.
  3. Restaurantes: Tiene un restaurante un poco más caro, el Altes Klosterli (pinchad y tenéis la carta con los precios en los pdfs) pero lo demás es asequible en mi opinión. Aún así nos hemos llevado bocadillos y fruta, más adelante os explico el porqué. Cuando llegamos desayunamos en el restaurante de la entrada, Pantanal, que tiene parque para niños. Un croasán (Buttergipfeli) 1,60 francos, torta de manzana y almendras 3,40 francos, cappuchinos y cafés con leche 4,10 francos y el vaso de leche caliente de Alexandra 3,40 francos (no tengo un memorión lo que tengo es el ticket delante ;D). Son precios normales en Suiza. Vas con tu bandeja cogiendo las cosas y todos los precios están bien a la vista. Os puedo decir que los bocadillos estaban sobre los 7 francos y un plato de espagueti boloñesa no llegaba a los 15 francos.  En la entrada también hay un café. Se puede acceder a través de la tienda y volver a entrar con la entrada ¡no la pierdas! Mi Latte Machiatto para llevar grande me costó 4,90 francos, la fruta 0,50 la pieza.
  4. Quioscos de comida: Hay uno cerca de los elefantes con comida asiática con precios sobre 15 francos  y varios con helados y bebidas. Un helado de cucurucho de fresa 3,60 francos(marca Emi, creo recordar).
  5. Tiendas: Hay dos aunque solo entré en la de la entrada para ir al café a por un Machiatto para llevar. No me fije en los precios pero sí en lo que colgaba del techo. Una mariposas de papel que hacían un efecto maravilloso. Ni se me ocurrió hacer foto, ya me vale.

Animales en el zoo de Zürich

En la página de zoo detallan por áreas los animales y plantas que tienen así que no voy a entrar en eso.

Los animales se ven bien cuidados, lo digo para los que como a mí les hace poca gracia ver animales cautivos. De hecho, alguno lleva una vidorra que no tendría en su hábitat…pero ese es otro tema.

El zoo es grande así que dejamos intencionadamente bastante sin ver pero nos paramos mucho. Fuimos a lo más cómodo para ir con el carrito y para que la peque corriera libre. Lo cierto es que nosotros sabemos que volveremos e iremos cambiando el plan según los pequeños vayan creciendo.

Lo que más nos gustó/llamó la atención de los animales que vimos:

  • Cocodrilo
  • Anaconda ( a mi hija le fascinó)
  • Elefantes
  • Los monos que están afuera. Había muchas madres llevando a sus crías y también muchas peleas juguetonas.
  • Los monos saltimbanquis que están cerca de los gorilas. Es una pasada verlos saltar entre las ramas y cuerdas.
  • Llamas (no nos escupieron…jajaja).
  • Camellos. Había uno que no dejaba de correr.
  • Ardillas (¡yo no las ví!).
  • Los pingüinos.
  • Unos pavos que andaban paseando sueltos por el zoo.

visita al zoo de zurich

Parques y actividades para niños

Hay varios parques para jugar pero a la peque le gustó tanto el de los pingüinos que nos pasamos allí un buen rato y ya no fuimos a ningún otro o nos perderíamos ver los animales. Se empeñó en intentar coger en brazos a un pingüino…

Hay uno con un tobogán grande que estaba a tope de niños pequeños y no tan pequeños.

También hay zona de juego al menos en el restaurante de la entrada.

Por otro lado, en varios sitios del zoo hay como unos mostradores en los que personal del zoo enseña cosas a los niños. También hay actividades interactivas.

El Zoolino es como un zoo para niños donde, por ejemplo, pueden montar en burro.

Consejos:

He aquí algunas cosas que os puedo recomendar tras nuestra visita.

  • No ir en domingo soleado. Demasiada gente. Lo pasamos muy bien pero algunas veces era intransitable y peor yendo con carrito. Con niños mayores igual no es tan complicado.
  • Me da que será lo mismo en festivos que los domingos.
  • Tomarlo con calma. Es posible verlo todo en un día pero de pasada y sin pararse en nada. Para disfrutarlo es mejor dejar algunas zonas sin ver y pararse en lo que más le guste o llame la atención a alguien.
  • Algunos sitios son complicados para ir con el carrito sobre todo si hay niños. Turnarse fue nuestra mejor opción.
  • Por todas partes hay sitios para sentarse a dar la teta (biberón, comidita), es buscar un poco pero no hace falta irse al café o a los restaurantes.
  • En la entrada dan un mapa, miradlo bien antes de emprender el recorrido y no andar dando vuelta a lo tonto que se pierde mucho tiempo. De hecho, el mapa podéis mirarlo online en casa para tener una idea o decidir que os interesa más visitar.
  • Hay baños por todas partes. Echadle un ojo al mapa para tenerlos localizados ;D.
  • Los WC, zonas de juego, restaurantes, chiringuitos de comida…todo viene en el mapa.
  • Con temperaturas inferiores a -10 grados centígrados, los pingüinos salen a pasear y seguro que es muy entretenido verlos.
  • En invierno ir muy abrigados, dicen que hace más frío que en la ciudad.

visita al zoo de zurich

Llevar bocadillos

Había muchísima gente con bocadillos traídos de casa. Arriba os puse los precios de los restaurantes y stands y cada uno decide si le va bien a su presupuesto o no.

Nosotros como hacía tan buen tiempo decidimos llevar bocadillos para no pasarnos una hora comiendo e intentando que la peque se esté quieta. Es mucho más relajado sacar el bocadillo y sentarse en cualquier lado a comerlo.

Si alguna vez lo visitamos en invierno seguramente nos comamos algo caliente en el restaurante de la entrada. Varias horas con temperaturas rondando los cero grados o menos hacen los bocadillos en el exterior poco apetecibles, ¿no?

¿Conocíais el zoo de Zürich? ¿Os parece caro? ¿Preferís verlo todo una vez que habéis pagado o parar más y ver menos pero mejor?

26 Sep

60 cosas simples que vuelven locos a los peques

Una vez fuimos peques ¿os acordáis? Nos entreteníamos con cualquier cosa incluso con los pocos juguetes que caían muy de vez en cuando en nuestras manos. Ahora nos hartamos de regalar a la mínima cosas a los peques de las que pasan olímpicamente la mayoría, sin exagerar, de las veces. De hecho, se entretienen más con cosas cotidianas como hacíamos nosotros.

Algunos intentamos reaprender a ser niños, a disfrutar más de lo simple. ¡Y lo bien que sienta cuando se consigue!

Os dejo una lista de cosas simples que vuelven locos a los peques para tener a mano en momentos de estrés-locura o para practicar lo de disfrutar como enanos de nuevo ;D. Con algunas muchos adultos volvemos a la niñez ipso facto.

¡Menos juguetes y más jugar!

60 cosas simples que vuelven locos a los peques

60 cosas simples que vuelven locos a los niños [de 0 a 100]

Con cualquiera de estas cosas suelen entretenerse bastante aunque vaya por épocas. Ahora, si los imitas o les entras al trapo en sus juegos, disfrute seguro para todos los implicados ;D.

  1. Cajas de cartón. Es que no son cajas, son barcos, trenes, casas, establos,… ¿no lo ves?
  2. Agua. ¿Hasta dónde puedo hacerla saltar chapoteando con las manos? Fíjate como cae… ¿Esto se queda arriba o se va al fondo? Para aumentar el nivel haz circuitos de agua con botellas y cacharros que tengas por casa.
  3. Cualquier masa. ¿Sabéis esas bolitas antiestrés? Esto es mejor, mucho mejor. Si es masa de pan, además se puede comer en formas chulas, pizza… Esta plastilina casera comestible y en frío va perfecta desde que pueden sentarse y para los más mayores pueden hacerla ellos mismos.
  4. Tierra. Es que está llena de cosas, tiene un tacto interesante, huele, se puede mojar y guarrear con las manos, hacer montañas, hacer agujeros, enterrar cosas, enterrar mi mano, sembrar, plantar,…
  5. Arena. Hacer figuras, enterrarse, escavar…
  6. Zapatillas grandes. Es que caminar con diez, quince o veinte números más tiene que ser la leche. Los adultos normalmente tenemos complicado encontrar por casa zapatos enormes para jugar. Esto pocos lo podremos probar.
  7. Ropa grande. Yo me acuerdo de jugar de pequeña. Era lo más de lo más. Esos arcones en los desvanes… Truquillo: tus prendas preferidas que están estropeadas o no te sirven ya puedes guardarla para los peques.
  8. Lluvia. Es que es fascinante ver como cae, como lo moja todo, intentar beberla…
  9. Nieve. Caminar por la nieve enterrando los pies, intentar no caerse ni resbalar, hacer muñecos, tirar bolas, hacer un ángel….
  10. Espaguetis. Un misterio que “guarrear” con ellos les mole tanto que yo no acabo de entender, lo reconozco. Solo veo lo que tendré que limpiar luego pero pienso en que se lo comerá el perro y me relajo, jajajaja
  11. Enjabonarse infinitamente y hacer mucha espuma. A mí me gusta pero con el tiempo cada vez me ducho más rápido y hago un enjabonamiento express.
  12. Peinar pelazos ajenos. Mi prima sigue teniendo pesadillas de cuando yo se lo hacía. Ahora que mi hija me quiere “hacerme peinados” soy yo la que sufre, jajajja.
  13. Bolis o lápices ajenos. Otro misterio. Si no me deja hacer le presto los míos y ahí se pone a escribir seria y concentrada un buen rato.
  14. Chocolate. Bien, aquí coincide media humanidad.
  15. Los charcos. Saltarlos, pisarlos o escudriñar a ver si hay algún animalito que los habite (renacuajos).
  16. Los charcos helados. Sin miedo, a por ellos. Normalmente se rompen pero con muy bajas temperaturas se puede patinar sobre ellos. Sí, alguna culada nos hemos llevado.
  17. Pompitas de jabon. Son monas, fáciles, baratas …
  18. Celo, waschi tape o cualquier cinta adhesiva. El único peligro es no controlar donde las usan. Yo le doy un trozo de cartón o periódico y así me llevo pocas sorpresas por ahí pegadas.
  19. Pegatinas. Más de lo mismo. Las mejores las que dan gratis en el súper ;D.
  20. Lombrices. ¿Dónde está la cabeza? ¿A dónde van? ¿Qué comen?
  21. Caracoles y babosas. Ir paseando y pararte cada tres centímetros a observar a uno/a no tiene precio. Por encima, salen siempre en tropel.
  22. Insectos. Mis preferidos son las mariposas pero reconozco que hay muchos muy llamativos.
  23. Arácnidos. Entre el miedo y la fascinación desde pequeños.
  24. Gatos. Es ver uno e intentar que se deje acariciar.
  25. Pajarillos. Nosotros tenemos comedero y agua para ellos en la terraza. La verdad es que observarlos es muy entretenido sobretodo cuando se bañan.
  26. Pintarse la cara. Por desgracia, con cualquier pintura, se lave fácil o no.
  27. Maquillaje. Si mamá lo hace…. Pero lo suyo es mucho más creativo, jajaja.
  28. Texturas cremosas: champús, geles, cremas corporales, nata, mayonesa…
  29. Dar de comer a los patos y/o cisnes. Tip: ir por  la mañana que tienen más hambre(me lo ha dicho mi marido que es un experto en el tema).
  30. Teléfonos y tablets. Aunque estén bloqueados, jajaja.
  31. Arroz, polenta, fideos, macarrones… en una caja para jugar a hacer trasvases o para jugar a cocinitas.
  32. Pintura de dedos. Pintar (o algo así) y textura cremosa. ¿Cómo no les va a gustar? Para los más pequeñines podéis hacer pintura de dedos comestible.
  33. Pegamento y ponerse a pegar lo que sea donde sea..
  34. Purpurina. Usar con precaución que se reproduce cuando vas a limpiar.
  35. Disfrazarse. Ser otra persona pero con tu personalidad, jajajaja.
  36. Pintarse la uñas o pintárselas a alguien.
  37. Perros. Aunque les tengan miedo, les fascinan.
  38. Caballos. Que se acerquen para que los acaricies es un chute de chulería total.
  39. Zoo o parques de animales. A mí me resultan tristes pero reconozco que me sigue fascinando verlos de cerca tanto como a mi peque.
  40. La playa. El paraíso: conchas, arena, rocas, agua, pájaros, cangrejos, pececillos…
  41. El lago. Troncos flotando, no hay olas, fácil meter una lanchita hinchable…
  42. Ir a la piscina. Y ya con el churro de piscina es lo más de lo más.
  43. Ir descalzos. Mi yo adulto se debate entre lo que me gusta sentir la hierba, arena…y los posibles riesgos. Mi hija, se descalza y arreando.
  44. Rodar por la hierba. Solo se necesita un poco de pendiente. Puede haber piedras pero es lo más. Aviso:  a partir de los veinte el colocón se duplica cada tres años.
  45. Ayudar en la cocina. Para ellos es muy divertido aunque para nosotros es un reto conseguir que nos ayuden en vez de estorbar.
  46. Limpiar los cristales con limpiacristales. Sin flis flis, no tiene gracia, jajaja.
  47. Regar. Lo que sea, incluso plantas, jajajaja.
  48. Recolectar frutos del huerto o terraza. Estas cosas que hay que hacer con calma, mirando de no romper la planta y si está la fruta madura, son perfectos para el atardecer o antes de comer.
  49. Coger aromáticas para la comida. Pues lo mismo pero parándose siempre a oler y ver si la planta tiene agua.
  50. Los helados. Si hay que parar el mundo por tomar un helado, se para y listo.
  51. Hacer batidos en casa. Lavar la fruta, trocearla, añadir agua o leche y batir es como una minifiesta. Ideal para cortar momentos torbellino de locuras.
  52. Los parque infantiles. Grandes o pequeños es entrar y no querer irse jamás de los jamases.
  53. Fregar el suelo. Una fregona o mopa y se hartarán de correr. Limpio no queda pero ellos se entretienen un buen rato.
  54. Sacar el polvo. Con un trapo mojado. Todo lo mojado triunfa, jajaja.
  55. Lavar sus juguetes. Por Instagram he enseñado alguna vez como le pongo agua en un cacharo, un escurridero con una ensaladera de plástico debajo para que lave los muñecos de Playmobil y similares.60 cosas simples que vuelven locos a los peques
  56. Trepar a los árboles, escalar por las piedras, trepar en esos “juquetes” de cuerdas de los parques… El mundo desde arriba se ve mejor y el riesgo y conseguir hacerlo nos llama desde pequeños. Así es como se avanza, venciendo miedos ¿no?
  57. Jugar al escondite.  Me partía cuando mi niña solo escondía los ojos y creía que no la veíamos. Con el tiempo van aprendiendo y se esconden enteritos. Aún recuerdo cuando jugaba de pequeña y que toda la aldea era la zona de juego. ¡Qué bien nos lo pasábamos!
  58. Libros. De dibujos, sonidos, cómics, historias cortas, los libros de mamá y papá… Siguen siendo uno de mis juegos favoritos.
  59. Recoger piedras y lo que sea del suelo en plan tesoro. Con un cubo o bolsita de tela y un paseo por el campo o parque te aseguro un peque entretenido un buen rato. Se olvidan del resto del mundo.
  60. Jugar con mamá y/o papá. La última y más importante. Lo que pasa es que muchos adultos no sabemos jugar libremente como ellos y nos aburrimos y los aburrimos. Habrá que reaprender pero ¡cuánto cuesta librarse de la rigidez!

 

¿Con qué vuelves a disfrutar como una enana/un enano? ¿Añadirías algo a la lista?