26 Sep

60 cosas simples que vuelven locos a los peques

Una vez fuimos peques ¿os acordáis? Nos entreteníamos con cualquier cosa incluso con los pocos juguetes que caían muy de vez en cuando en nuestras manos. Ahora nos hartamos de regalar a la mínima cosas a los peques de las que pasan olímpicamente la mayoría, sin exagerar, de las veces. De hecho, se entretienen más con cosas cotidianas como hacíamos nosotros.

Algunos intentamos reaprender a ser niños, a disfrutar más de lo simple. ¡Y lo bien que sienta cuando se consigue!

Os dejo una lista de cosas simples que vuelven locos a los peques para tener a mano en momentos de estrés-locura o para practicar lo de disfrutar como enanos de nuevo ;D. Con algunas muchos adultos volvemos a la niñez ipso facto.

¡Menos juguetes y más jugar!

60 cosas simples que vuelven locos a los peques

60 cosas simples que vuelven locos a los niños [de 0 a 100]

Con cualquiera de estas cosas suelen entretenerse bastante aunque vaya por épocas. Ahora, si los imitas o les entras al trapo en sus juegos, disfrute seguro para todos los implicados ;D.

  1. Cajas de cartón. Es que no son cajas, son barcos, trenes, casas, establos,… ¿no lo ves?
  2. Agua. ¿Hasta dónde puedo hacerla saltar chapoteando con las manos? Fíjate como cae… ¿Esto se queda arriba o se va al fondo? Para aumentar el nivel haz circuitos de agua con botellas y cacharros que tengas por casa.
  3. Cualquier masa. ¿Sabéis esas bolitas antiestrés? Esto es mejor, mucho mejor. Si es masa de pan, además se puede comer en formas chulas, pizza… Esta plastilina casera comestible y en frío va perfecta desde que pueden sentarse y para los más mayores pueden hacerla ellos mismos.
  4. Tierra. Es que está llena de cosas, tiene un tacto interesante, huele, se puede mojar y guarrear con las manos, hacer montañas, hacer agujeros, enterrar cosas, enterrar mi mano, sembrar, plantar,…
  5. Arena. Hacer figuras, enterrarse, escavar…
  6. Zapatillas grandes. Es que caminar con diez, quince o veinte números más tiene que ser la leche. Los adultos normalmente tenemos complicado encontrar por casa zapatos enormes para jugar. Esto pocos lo podremos probar.
  7. Ropa grande. Yo me acuerdo de jugar de pequeña. Era lo más de lo más. Esos arcones en los desvanes… Truquillo: tus prendas preferidas que están estropeadas o no te sirven ya puedes guardarla para los peques.
  8. Lluvia. Es que es fascinante ver como cae, como lo moja todo, intentar beberla…
  9. Nieve. Caminar por la nieve enterrando los pies, intentar no caerse ni resvalar, hacer muñecos, tirar bolas, hacer un ángel….
  10. Espaguetis. Un misterio que “guarrear” con ellos les mole tanto que yo no acabo de entender, lo reconozco. Solo veo lo que tendré que limpiar luego pero pienso en que se lo comerá el perro y me relajo, jajajaja
  11. Enjabonarse infinitamente y hacer mucha espuma. A mí me gusta pero con el tiempo cada vez me ducho más rápido y hago un enjabonamiento express.
  12. Peinar pelazos ajenos. Mi prima sigue teniendo pesadillas de cuando yo se lo hacía. Ahora que mi hija me quiere “hacerme peinados” soy yo la que sufre, jajajja.
  13. Bolis o lápices ajenos. Otro misterio. Si no me deja hacer le presto los míos y ahí se pone a escribir seria y concentrada un buen rato.
  14. Chocolate. Bien, aquí coincide media humanidad.
  15. Los charcos. Saltarlos, pisarlos o escudriñar a ver si hay algún animalito que los habite (renacuajos).
  16. Los charcos helados. Sin miedo, a por ellos. Normalmente se rompen pero con muy bajas temperaturas se puede patinar sobre ellos. Sí, alguna culada nos hemos llevado.
  17. Pompitas de jabon. Son monas, fáciles, baratas …
  18. Celo, waschi tape o cualquier cinta adhesiva. El único peligro es no controlar donde las usan. Yo le doy un trozo de cartón o periódico y así me llevo pocas sorpresas por ahí pegadas.
  19. Pegatinas. Más de lo mismo. Las mejores las que dan gratis en el súper ;D.
  20. Lombrices. ¿Dónde está la cabeza? ¿A dónde van? ¿Qué comen?
  21. Caracoles y babosas. Ir paseando y pararte cada tres centímetros a observar a uno/a no tiene precio. Por encima, salen siempre en tropel.
  22. Insectos. Mis preferidos son las mariposas pero reconozco que hay muchos muy llamativos.
  23. Arácnidos. Entre el miedo y la fascinación desde pequeños.
  24. Gatos. Es ver uno e intentar que se deje acariciar.
  25. Pajarillos. Nosotros tenemos comedero y agua para ellos en la terraza. La verdad es que observarlos es muy entretenido sobretodo cuando se bañan.
  26. Pintarse la cara. Por desgracia, con cualquier pintura, se lave fácil o no.
  27. Maquillaje. Si mamá lo hace…. Pero lo suyo es mucho más creativo, jajaja.
  28. Texturas cremosas: champús, geles, cremas corporales, nata, mayonesa…
  29. Dar de comer a los patos y/o cisnes. Tip: ir por  la mañana que tienen más hambre(me lo ha dicho mi marido que es un experto en el tema).
  30. Teléfonos y tablets. Aunque estén bloqueados, jajaja.
  31. Arroz, polenta, fideos, macarrones… en una caja para jugar a hacer trasvases o para jugar a cocinitas.
  32. Pintura de dedos. Pintar (o algo así) y textura cremosa. ¿Cómo no les va a gustar? Para los más pequeñines podéis hacer pintura de dedos comestible.
  33. Pegamento y ponerse a pegar lo que sea donde sea..
  34. Purpurina. Usar con precaución que se reproduce cuando vas a limpiar.
  35. Disfrazarse. Ser otra persona pero con tu personalidad, jajajaja.
  36. Pintarse la uñas o pintárselas a alguien.
  37. Perros. Aunque les tengan miedo, les fascinan.
  38. Caballos. Que se acerquen para que los acaricies es un chute de chulería total.
  39. Zoo o parques de animales. A mí me resultan tristes pero reconozco que me sigue fascinando verlos de cerca tanto como a mi peque.
  40. La playa. El paraíso: conchas, arena, rocas, agua, pájaros, cangrejos, pececillos…
  41. El lago. Troncos flotando, no hay olas, fácil meter una lanchita hinchable…
  42. Ir a la piscina. Y ya con el churro de piscina es lo más de lo más.
  43. Ir descalzos. Mi yo adulto se debate entre lo que me gusta sentir la hierba, arena…y los posibles riesgos. Mi hija, se descalza y arreando.
  44. Rodar por la hierba. Solo se necesita un poco de pendiente. Puede haber piedras pero es lo más. Aviso:  a partir de los veinte el colocón se duplica cada tres años.
  45. Ayudar en la cocina. Para ellos es muy divertido aunque para nosotros es un reto conseguir que nos ayuden en vez de estorbar.
  46. Limpiar los cristales con limpiacristales. Sin flis flis, no tiene gracia, jajaja.
  47. Regar. Lo que sea, incluso plantas, jajajaja.
  48. Recolectar frutos del huerto o terraza. Estas cosas que hay que hacer con calma, mirando de no romper la planta y si está la fruta madura, son perfectos para el atardecer o antes de comer.
  49. Coger aromáticas para la comida. Pues lo mismo pero parándose siempre a oler y ver si la planta tiene agua.
  50. Los helados. Si hay que parar el mundo por tomar un helado, se para y listo.
  51. Hacer batidos en casa. Lavar la fruta, trocearla, añadir agua o leche y batir es como una minifiesta. Ideal para cortar momentos torbellino de locuras.
  52. Los parque infantiles. Grandes o pequeños es entrar y no querer irse jamás de los jamases.
  53. Fregar el suelo. Una fregona o mopa y se hartarán de correr. Limpio no queda pero ellos se entretienen un buen rato.
  54. Sacar el polvo. Con un trapo mojado. Todo lo mojado triunfa, jajaja.
  55. Lavar sus juguetes. Por Instagram he enseñado alguna vez como le pongo agua en un cacharo, un escurridero con una ensaladera de plástico debajo para que lave los muñecos de Playmobil y similares.60 cosas simples que vuelven locos a los peques
  56. Trepar a los árboles, escalar por las piedras, trepar en esos “juquetes” de cuerdas de los parques… El mundo desde arriba se ve mejor y el riesgo y conseguir hacerlo nos llama desde pequeños. Así es como se avanza, venciendo miedos ¿no?
  57. Jugar al escondite.  Me partía cuando mi niña solo escondía los ojos y creía que no la veíamos. Con el tiempo van aprendiendo y se esconden enteritos. Aún recuerdo cuando jugaba de pequeña y que toda la aldea era la zona de juego. ¡Qué bien nos lo pasábamos!
  58. Libros. De dibujos, sonidos, cómics, historias cortas, los libros de mamá y papá… Siguen siendo uno de mis juegos favoritos.
  59. Recoger piedras y lo que sea del suelo en plan tesoro. Con un cubo o bolsita de tela y un paseo por el campo o parque te aseguro un peque entretenido un buen rato. Se olvidan del resto del mundo.
  60. Jugar con mamá y/o papá. La última y más importante. Lo que pasa es que muchos adultos no sabemos jugar libremente como ellos y nos aburrimos y los aburrimos. Habrá que reaprender pero ¡cuánto cuesta librarse de la rigidez!

 

¿Con qué vuelves a disfrutar como una enana/un enano? ¿Añadirías algo a la lista?

22 Mar

35 cosas que hacer en primavera toda la familia

¡Ya está aquí la primavera!

¡Qué ganas tenía de que llegara después de este invierno tan laaaaargo y frío!

Le recarga a una las pilas, sube el ánimo, dan ganas de hacer más cosas ¿o no? A quien más, a quien menos, le anima el calorcito que va llegando.

Aprovechando el chute de energía, podemos hacer bastantes cosas para tener más organizada la casa y la vida en general y por supuesto para disfrutar más la primavera y el verano.

cosas que hacer en primavera toda la familia

Los peques pueden “colaborar” prácticamente en todas las ideas de la lista que he hecho. Hay tareas de limpieza, organización, comidas, juegos, planes, …

Verás que hay mucho hacer listas y definir presupuestos. Una forma fantástica de aprovechar los días de lluvia es dedicar unos minutos estas dos tareas. Nos facilitarán la vida y nos ahorrarán dinero, tiempo y disgustos ¿no crees?

En algunas listas bastan tres o cuatro opciones y en otras quizás un par más. Se trata de tener alternativas y hacerlas no de pasarse la vida planificando y que en planes se quede la cosa. Para los niños es una manera estupenda de aprender a organizarse y planificar.

35 cosas que hacer en primavera toda la familia

  1. Limpiar los cristales de las ventanas. También por fuera. ¡Qué entre la luz! No parece muy divertido pero a mi peque le encanta ayudar. No es que limpie mucho pero lo que se entretiene con el flis, flis no tiene precio.
  2. Lavar las cortinas. Pasarlas por agua, que se dice en mi tierra. Fuera polvo, bienvenido olorcito a limpio y fresco. Hace algunos años me contaron un truco tan sencillo como genial: colgarlas en su sitio nada más acabe la lavadora. Se secan como en el tendedero, no quedan arrugas y se ahorra tiempo.
  3. Revisar botas de agua y chubasqueros (sin forro polar). ¿Los niños necesitan unos nuevos?
  4. Planificar el uso del balcón, terraza o jardín. Es decir, que queremos y es viable hacer en él, definir zonas. Creo que menos es más sobre todo si hay niños. Nosotros este año sacrificamos algunas plantas por ampliar la zona de juego, tenemos mesa para comer y zona de lectura-merienda.
  5. Sacar del balcón o terraza todos los muebles y cosas que están en mal estado o no necesitamos y revisar que muebles hay que pintar. ¿Puedes vender o regalar algo? Así tenemos más espacio para lo que de verdad nos interesa y menos estorbos para la limpieza y mantenimiento.
  6. Limpiar el balcón, terraza o jardín. ¿A que ahora ya se está mejor en él?
  7. Planificar que plantas queremos tener este año tanto de interior como de exterior. Apuntar cantidad, tipos(flores, aromáticas, suculentas, poca luz…) y tamaño y apuntar donde las vamos a poner. Definir un presupuesto. La planificación nos ayudará a gastar menos. Si puedes ver precios online mejor ;D.
  8. Ver si hay que comprar macetas, cubremacetas, platillos, regadera, tijeras, sustrato… Apuntar con el presupuesto de las plantas.
  9. Comprar todo lo anterior. Esto es un aventurón para los peques. Pueden escoger colores, oler las aromáticas y las flores, explicarles para que sirven las cosas y mil cosas más. Como tenemos la lista es más fácil pero una buena idea es ir dos o tres veces para no estresarnos.
  10. Planificar actividades “solo niños” en el balcón. Ver que materiales tenemos que nos pueden servir. En Pinterest tienes millones de ideas. ¿Has dejado espacio suficiente para estas actividades?
  11. Lavar la ropa de nieve y guardarla. No olvidar guantes, bufandas y gorros y limpiar el calzado. En casa al calzado siempre le ponemos polvos antifúngicos antes de guardarlo. Suelo comprar Funsol en la farmacia o el de Scholl.
  12. Empezar el cambio de armario. Aprovechar para limpiar el armario y deshacernos de prendas en mal estado, que no nos sirven o que no usamos. En este post te cuento como organizar el armario para ahorrar tiempo y dinero y siempre tener que ponerte.
  13. Limpiar y guardar el calzado más de invierno y sacar lo de entretiempo. No te olvides de los polvos antifúngicos, agradecerás que no huelan ni les salga moho cuando los vuelvas a necesitar.
  14. Planificar y hacer una lista de comidas veraniegas incluidas ensaladas que nos gusten. Ten la lista a la vista o a mano. La mejor manera de no rompernos los cuernos pensando en que hacer de comer.
  15. Planificar y hacer una lista de desayunos, desayunos de media mañana, meriendas y snacks con productos de temporada. Recuerda poner la lista a la vista o dejarla a mano. Es nuestra forma de tener siempre ideas sanas entre las comidas.
  16. Planificar y hacer una lista de batidos ricos para refrescarnos. Si son sanos, mejor. Uno de mis preferidos es el gazpacho :D. Los batidos van bien entre comidas, para los invitados, al desayuno… Ya sabes, la lista a mano.
  17. Localizar y hacer una lista (otra más ¿cuántas van?) con parques, lagos, playas…para ir con los niños. Para nosotros es imprescindible que tengan zona de parking, buen acceso y baños. Es la mejor forma de no desperdiciar una tarde o fin de semana por no saber a donde ir.
  18. Puesta a punto de las mascotas y sus camas. En nuestro caso a nuestra perra le toca corte intenso de pelo para sacar la entrepelo lanoso del invierno y dejarla fresquita. El lavado primaveral es casi igual de intenso.
  19. Puesta a punto de la zona para animales salvajes en el balcón o terraza. Nosotros dejamos de ponerles semillas a los pajarillos y les preparamos una zona para que beban y se bañen.
  20. Haz una lista de las actividades que puede hacer toda la familia en el balcón: regar, transplantar, recoger frutos, regar, algún juego…
  21. Planificar rutas en bici.
  22. Planificar rutas de paseo unas más cortas otras más largas con parada para merienda.
  23. Buscar zonas chulas para hacer picnics.
  24. Empezar con el cambio de armario de los peques. Donar, regalar o guardar y etiquetar para los hermanos más pequeños la ropa que no les sirve. Reservar algo de ropa para actividades “sucias” aunque le quede algo justa.
  25. Hacer una lista con la ropa que necesitan los peques tras revisar lo que tienen. Apuntar número necesario de cada prenda y talla aproximada. Incluye gorros, calzado y ropa de baño. Marca un presupuesto.
  26. Revisar cursos y campamentos de verano. Como no, hacer una lista con los que más les apetezcan y nos pueda encajar el horario. Marca el coste de cada uno.
  27. Hacer una lista con posibles destinos de vacaciones. Definir un presupuesto.
  28. Decidir si se quiere una piscinita para el balcón para los peques o si se les pone una bañerita para que jueguen y se refresquen los días de calor. ¿Tienes espacio?
  29. Puesta a punto de bicis, patines, carrito de la bici, cascos…
  30. Hacer un plan de depilación. Es que con pelambrera la primavera y el verano se nos pueden complicar, jajajaja.
  31. Lavar el saco de invierno de la silla de paseo y guardarlo o, si ya no lo vamos a necesitar, venderlo, regalarlo o donarlo.
  32. Localizar y revisar el material de playa, lago o piscina: juguetes, bolso, toallas, sombrilla….
  33. Comprar cremas de protección solar.
  34. Hacer una lista de sitios que queremos visitar que necesiten un día o un fin de semana.
  35. Localizar granjas locales con venta al público.

cosas que hacer en primavera toda la familia

Si cada familia tiene sus lista de cosas con sus preferencias y adaptadas a donde vive, la vida se hace más fácil. No se queda uno nunca sin ideas y se aprovecha mejor el tiempo.

¿Invitados? Tiramos de lista de batidos o comidas.

¿Tarde de sol? Tiramos de lista de actividades en el balcón, picnics o parques.

No hace ninguna falta que sean listas kilométricas y siempre podemos quitar cosas que no nos funcionan y añadir otras.

Lo de los presupuestos es algo que a nosotros también nos funciona muy bien. Nada de “a ver si nos ha sobrado algo este mes” ni sustos.

¿Sois más de hacer listas y marcar presupuestos o de improvisar? ¿Os dan resultado las listas?