28 Dic

8 Regalos para niños que no son juguetes [y que no olvidarán]

Sin duda, algo que los niños adoran es compartir tiempo con sus padres. No me refiero a que mientras tú trabajas en el ordenador, cocinas, miras el móvil o haces lo que sea, tu peque ande por ahí.

No, no me refiero a eso.

Eso no es compartir vuestro tiempo.

Compartir el tiempo es jugar a cocinitas juntos, leer juntos, inventar una historia juntos, hacer un dibujo a cuatro (o más) manos, hablar del viento, de la luna o de los pájaros mientras paseáis…. Me sigues ¿no?

Estar al peque y no a otra cosa y de cuando en cuando echarle un ojo, a ver que hace.

Eso que llaman tiempo de calidad con los hijos.

Parece fácil pero los quehaceres del día a día nos hacen que apartemos a nuestros niños, lo más importante de nuestras vidas, para hacer otras cosas. Lavadora, cocina, trabajo, whasap, face, twitter…da igual. Primero eso y después los niños.

Un día nos despertaremos y nos encontraremos que son ellos los que nos dan de lado por otras personas o cosas.

Los inundamos de regalos materiales para que se entretengan solos y nosotros podamos hacer otras cosas. Siempre otras cosas. Más darles de lado. Lo hacemos una y otra vez. Conscientes o no, lo hacemos.

¿No nos quejamos todos de que tenemos la casa llena de cacharros (juguetes con los que nadie juega) que no usan nunca?

¿Pero a que siempre están dispuestos a jugar contigo?

8 regalos para niños que NO son juguetes

No soy antijuguetes, créeme. Me chiflan cuando de verdad entretienen.  Lo que soy es antiniños con mil trastos, aburridos, solos. Solos aunque estés a su lado.

Triste.

En este post te hablaba de los 7 juguetes que más aprovechan los niños,  fíjate que tú también puedes jugar.  Hoy de lo que te hablo del mejor regalo que les puedes hacer: tu tiempo.

Pero tu tiempo para vosotros, sin distracciones, sin “ve haciendo que en cuanto acabe esto voy yo”.

Te propongo 8 maneras de regalarle tu tiempo y/o el de tu pareja. Si tienes la fortuna de pertenecer a una familia donde se conciertan los regalos, quizá los abuelos, tíos o padrinos quieran colaborar con alguna de las propuestas que te voy a hacer.

Así tendrás menos cacharros en casa y más posibilidades de hacer cosas juntos. Verás que el mundo no se acaba si no sacas el polvo, no lees el twitter o no contestas al “guasá” hoy. Lo único que notarás es la felicidad después de haber compartido vuestro tiempo.

No es tan espectacular como ver otro cacharrito con sonidos cuando lo abre pero mola mucho más a la larga. Aquí tienes algunas ideas para hacer un envoltorio chulo en unos minutos.

Con estas propuestas tendrás díficil ponerte a otra cosa. Allá van.

8 regalos para niños que no son juguetes y con los que podréis compartir vuestro tiempo

  1. Carné para la biblioteca. Las bibliotecas son un lujo al que no le damos la importancia que se merecen. ¡Hay tantos mundos, ideas, enseñanzas, pensamientos, reflexiones y revelaciones en ellas! En la mayoría de los sitios es gratis o se paga una sola vez muy poco. No hay excusa para no ir. Una vez que tengas el carné marca en tu agenda al menos dos citas al mes. Inaplazables, por supuesto.  A la biblioteca podéis empezar a ir en cuanto el peque no rompa o chupetee los libros. Escoged un libro y leedlo allí, llevaros dos o tres a casa. Le encantará. Explicale desde muy pequeño que hay que devolverlos. Aprenderá a respetar los libros y a no apegarse tanto a las cosas. Si coges libros, tendrás que ir a devolverlos. Es una manera de obligarte a ir. Ten en cuenta que además es un sitio estupendo para enterarte de otras actividades.
  2. Bono/carné para la piscina. Anual si es posible. Según la piscina podéis ir desde los cuatro meses de vida del bebé. Vas a estar a tu peque o peques sí o sí. Sobretodo si son pequeñitos no les podrás sacar ojo. Además, adelgazarás, jejeje.
  3. Bono para el teatro o marionetas. Si no puedes hacer un bono, marca una vez al mes en la agenda una cita a uno de estos dos sitios. Ten en cuenta si el niño está preparado ya para aguantar una sesión de teatro y elige obras especialmente indicadas para ellos. No lo intentes con niños muy pequeños. O se dormirán, y para eso os podéis quedar en casa, o se pondrán a berrear y os tendréis que ir.
  4. Cine. Ver una peli en pantalla grande para los niños que ya no son tan pequeños es una experiencia que les encanta. Aquí, como en el teatro y las marionetas, no podéis interactuar entre vosotros mientras dura la sesión pero después podréis hablar largo y tendido sobre lo que más o ha gustado, lo que menos, lo que os ha llamado la atención… Aprender el uno del otro. Guay, ¿no? Ojo, si tienes al niño todo el día enganchado a la tele, ni consideres esta opción. Se trata de romper la monotonía.
  5. Montar a caballo. Una pequeña excursión a caballo o una hora para montar en un establo una vez al mes o cada dos o cada seis, cada uno según su presupuesto. Tenéis que preguntar la edad mínima para los niños aunque por aquí cuando hay niños pequeños lo que hacen es dar una vuelta en un coche de caballos. Pregunta también si podéis llevar al perro de la familia. Y prepárate para hablar durante días de caballos.
  6. Visita a una granja con animales y actividades. En muchas granjas hay que reservar antes de ir. Normalmente se paga si hay guía y actividades. Aunque de vez en cuando vayáis a comprar a una granja como os recomiendo en este post, también será fantástico que un par de veces al año participéis en algunas de las actividades que tienen. Hacer queso u ordeñar ovejas es una experiencia que no olvidaréis. Lo mejor es que los niños aprenden que las cosas NO vienen de la nevera.
  7. Esquiar o patinar. O aprender a hacerlo. Ejercicio físico del bueno para todos. Si vais a aprender que vea como lo intentas una y otra vez, como caes y te levantas una y cien veces será una gran lección para la vida, de esas que no aprenderá en ninguna escuela. Aquí tendréis tiempo para hablar largo y tendido. Para sentarós a descansar y beber agua fresca o ir a tomar un chocolate si estáis en la nieve. Aquí en Suiza son dos actividades muy comunes para hacer en familia una para el invierno y otra para cuando hace sol(aunque haga frío). Así se mantienen siempre en forma.
  8. Clases de música(u otras cosas que pueda haber por tu zona) para padres e hijos. Normalmente puede ir uno de los padres y uno o dos niños(el segundo niño paga poquito). A las que nosotros vamos a ir hay que apuntarse con tiempo porque la lista de espera es de medio año y, como mínimo, el niño más pequeño tiene que tener 18 meses cumplidos. Podemos ir un día yo y otro papí. Genial ¿no? Las clases de cocina para toda la familia también se disfrutan y aprovechan mucho. Lo difícil es dar con una. La edad mínima suele ser 4 años o más. Esto es una actividad para vosotros nada que ver con las actividades extraescolares que dejan a muchos niños saturados.

Con cualquiera de estas actividades disfrutaréis juntos, sin móviles, trabajo o tareas domésticas de por medio. Es una forma para romper esa dinámica que en algún momento cogemos los padres de “luego que ahora estoy/tengo que …” para centrarnos en ellos.

Cómo ves son actividades al aire libre en la que no tienes mucha más opción que centrarte en la familia. Sin la tentación de ir a poner la lavadora o voy planchando mientras me cuentas.

¿Te crees que no me pasa?

Sí, me pasa pero estoy decidida a ponerle límite antes de que mi nena me deje por los dibujos o por la tablet.

Además estas visitas os pueden dar muchas horas de juego una vez realizadas:

  • Hacer dibujos sobre lo que más nos ha gustado.
  • Contar todas las cosas que hemos aprndido y repasar las palabras nuevas.
  • Hacer algo en plastilina de lo que hemos visto. Aquí tienes una receta para hacer la plástilina en casa en 5 minutos.
  • Escribir juntos un cuento sobre alguién o algo que nos ha llamado la atención.
  • Disfrazarnos de algo de lo que hemos visto.
  • Grabar un vídeo de lo que hemos visto, tocado, escuchado o hecho para los abuelos y los tíos.

Con esto no digo que tengas que dejar de lado tus quehaceres. No, no. Hay que hacerlo, lo sé. Pero es un punto de partida para integrar al niño en esas actividades. Sabe que podéis compartir tiempo juntos y que es divertido. Y tú también. ¿Por qué no va a ser divertido poner la lavadora juntos o vaciar el lavavajillas? 

Además el tiempo que nos ahorramos limpiando sin tanto cacharro(juguete con el que nadie juega) de por medio.

¿Te preocupa compartir tu tiempo con tu peque o lo tienes todo tan bien organizado que siempre puedes sacar unas horas solo para él/ella/ellos?

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