02 Nov

Cómo buscar tesoros en otoño con niños

Jugar fuera en otoño es una aventura constante. De las entretenidas. Esas en las que el tiempo se pasa volando para todos. Hay muchas cosas ocultas que descubrir y un montón de tesoros que podemos llevarnos a casa o simplemente buscarlos y mirarlos.

Es muy entretenido ver como las flores o los árboles cambian.

Nosotros salimos cada día a buscar tesoros. Tenemos la suerte de tener a nuestra perrita que nos ayuda. Siempre la involucramos en nuestras aventuras. Los que mejor nos lo pasamos viendo trabajar al combo perro-niña pequeña somos los papás. De esa combinación nunca sabes lo que va a salir. Es un no parar de sorpresas. Buenas, casi siempre.

Cómo buscar tesoros en otoño con niños

Lo primero es decidir la ruta, mirar el tiempo que hace, vestirnos adecuadamente y coger los materiales que necesitaremos(sigue leyendo y te lo cuento). Si el tiempo está que no sabes si lloverá o no, haz como nosotros y lleva siempre impermeables en el bolso o en el carrito. Si tienes carrito, no te olvides de impermeable del carrito.

Una vez que tenéis todo lo necesario, debéis decidir que tesoro vais a buscar. Uno o dos porque si no no avanzareis nada en el paseo. Total con los peques siempre se lía la cosa y van a buscar lo mismo que el día anterior o lo que más le guste a ellos pero por lo menos salir de casa con uno o dos “objetivos tesoriles” claros.

Podéis buscar cosas con las que hacer manualidades u otros juegos en casa. Nosotros hicimos esta bruja volando con luna y estrellas y estas escobas para Halloween. El límite tu/su imaginación (infinito, vamos).

Ahora  te cuento todo lo que necesitas y los tesoros más guais del otoño.

Materiales para buscar tesoros:

  • Cubo, cestita, bolsa de tela, bote de yogur grande con asa (se la puedes poner con un cordel)… O lo que sea que sirva para meter los tesoros y llevarlos a casa si procede. Que sea fácil de limpiar o no importe que se manche.
  • Pala. Es opcional pero añade un plus de diversión y entretenimiento grande, grande.
  • Cámara de fotos. La del móvil vale más que de sobra.
  • Vestimenta acorde a las condiciones climáticas, como ya dije antes. Esto es lo más importante, no es plan de empaparse o pasar un frío terrible en vez de pasárnoslo bien.

Tesoros otoñales que podemos tocar, coger y llevarnos a casa

  • Hojas secas. Para los niños que ya entienden pueden buscar de un árbol, un tamaño o un color determinado.
  • Hierba seca o paja.
  • Palitos, palos y ramitas.
  • Flores del campo. Puedes intentar que solo cojan algunas. Es complicado pero deben aprender a no arrancar todo lo que pillen por delante.
  • Frutos que están en le camino como avellanas o nueces. ¡Ñam, ñam! Totalmente prohibido entran en propiedades privadas a cogerlos sin permiso. Eso se llama robar. Los cuervos tiran un montón de nueces a los caminos para que se rompan y si no se rompen las dejan por ahí. Aprovéchalas para hacer un brownie. Las cáscaras son unos barquitos muy lindos. También es fácil encontrar manzanas o ciruelas en buen estado.

Tesoros que solo podemos mirar y, a veces, fotografiar

  • Calabazas expuestas para vender. Menuda gracia le hará a los dueños si se caen. No digo más.
  • Flores para vender de los ‘jardines autoservicio’. Es muy habitual por aquí encontrar casas que tengan un pequeño jardín de flores para que tu misma selecciones y cortes las flores que quieras. Suelen tener varias tijeras y tijeras de podar para cortar las flores. Tienen un listado con los precios y un sitio para dejar el dinero.
  • Decoración de los jardines o entradas de las casas hechos con calabazas y otros materiales reciclados típicos del otoño. Así también aprenden a respetar lo que es de otros. Aquí casi todas las casas tienen la entrada adornada y la van cambiando según las estaciones y las fiestas.
  • Animales. Nunca molestamos a los animales tengan el tamaño que tengan.
  • Cacas. No se tocan. Sean del animal que sea. Tampoco les hacemos fotos.

La verdad es que nosotros los pasamos genial en estas búsquedas de tesoros. Por ejemplo, hoy hemos salido a buscar pájaros en el cielo (volando) y hojas amarillas. Realmente no se si tiene claro que el amarillo es un color pero llenar ha llenado el cubo. Me las enseña una a una, de vez en cuando para a revisar lo que tiene en el cubo o hace que escava con la pala, las mira por un lado y por otro, las tira y las vuelve a coger… Entretenimiento puro, te lo aseguro.

Lo que más me gusta de estas aventuras de buscar tesoros es que se pueden adaptar a cualquier edad y cada vez se involucran más.

¿Tus paseos incluyen búsquedas de tesoros? ¿Cuál es tu tesoro otoñal favorito?

 

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