24 Oct

5 consejos y 25 preguntas para no arruinarte por un imprevisto hogareño

¿Os acordáis de la serie Ally McBeall( I know something about love… suena inmediatamente con la voz de Vonda Shepard en mi cabeza :D)? Las demandas eran tan inverosímiles como las tácticas de los abogados para ganar los juicios.

¡Me encantaba! Aunque fuera ficción, exagerado y en otro país nunca se sabe lo que puede pasar. Yo que soy maniática previsora hasta tengo claro que haría en caso de rollos legales raros.

Eso que a nosotros nunca nos ha pasado nada de nada salvo un par de accidentes de coche leves (la historia de cuando me robaron el coche justo la noche que NO me fui de fiesta la dejo para otro día).

En casa cero problemas pero aún así siempre hemos tenido seguro de hogar y no nos planteamos jamás de los jamases dejar de tenerlo. Con cobertura jurídica (Ally me ha marcado de por vida) y responsabilidad civil,  que imagínate que tu hijo tira cualquier cosa por la ventana, una maceta o un vaso, y fastidia un coche o a alguien que te denuncia a lo Ally McBeal.

5 consejos y 25 preguntas para no arruinarte por un imprevisto hogareño

Es que puede pasar cualquier cosa y arruinarte literalmente.

En Galicia nos visitan muchos temporales. Pues tras uno de los gordos, era yo muy niña, llama a la puerta un señor. Mi madre entra en la cocina y todos se ponen a buscar dinero. Un señor que estaba de visita sacó un billete también. Le dieron el dinero y el señor se fue.

Cuando se pusieron a hablar, me enteré que el señor estaba recaudando dinero para una familia a la que se le había derrumbado una pared y parte de tejado. Llevaban una semana viviendo en la cuadra, con las vacas, los cerdos y sus tres niños. Y suerte aún tener cuadra.

De aparatos eléctricos finiquitados por rayos ni os cuento. Aún que esto ha mejorado con los años o por lo menos es la impresión que me da.

Tampoco voy a hablar de los amigos de lo ajeno, ni de despistes, tuberías rotas, trastadas de los niños…

¡Y nunca nos ha pasado nada! ¡En serio!

Arreglar una pared entera o un tejado igual se te sale del presupuesto. Pero si hay daños personales graves no quiero ni pensar en las facturas (y el disgusto).

De hecho, no lo pienso.

Si pasa algo llamo al seguro, pagan lo suyo y se encargan del lío de gestiones mientras nosotros seguimos con nuestra vida en la medida de lo posible. Si la compañía es buena, será fácil contactar con ella y se encargarán de casi todo. Por que lo de las gestiones es un lío tremendo y mejor evitarlo.

La mayoría vamos un poco perdidos con lo que nos cubren los seguros y con lo que no. Especialmente el seguro de hogar y, aunque te lo cuelen con la hipoteca siempre hay que conocerlo bien o muchas veces es como si no lo tuvieras porque no das parte de cosas que tienes cubiertas. O peor aún, piensas que tienes algo cubierto y resulta que hay una cláusula que lo excluye. Así que lee y relee la póliza.

5 consejos para no arruinarte por un imprevisto hogareño

Lo ideal sería poder evitar cualquier percance dentro y fuera de casa, pero en eso no tenemos ningún control. Lo que sí podemos es tener el seguro más apropiado para nuestra familia. Estos cinco tips te ayudarán:

  1. Empieza a informarte sobre pólizas. Es para hacerte una idea de lo que hay en el mercado de pólizas. Si ya tienes seguro puedes empezar por leer bien la tuya y seguir buscando por Internet. En la página de AXA, por ejemplo, aparecen distintos tipos de seguro de hogar con lo que cubren y los extras que podemos añadir o eliminar en cada uno. Hasta tienen una calculadora de seguro para que te hagas una idea de en cuanto puede salirte el seguro. Huye de las gangas y vete a compañías sólidas que hacen precios ajustados a lo que necesitas y tienes.
  2. Valora correctamente tus bienes. Si te quedas corto, el seguro será más barato pero la indemnización será inferior a los bienes asegurados. No compensa. Por otro lado, si tasas por lo alto, pagarás más de seguro pero no recibirás una indemnización mayor (si tienes un Corsa y pagas el seguro de un Ferrari, no te darán un Ferrari en caso de siniestro, nop ).
  3. Contacta con un asesor para aclarar conceptos y pedir presupuestos. Son majos y unos máquinas en lo suyo, por lo general. Te resolverán todas las dudas que les plantes y algunas más que ni se te habían ocurrido. Pide varios presupuestos con distintos extras.
  4. Tómate tu tiempo antes de firmar. Lee, relee y compara.
  5. Haz una lista de preguntas para el asesor de la aseguradora. No te quedes con ninguna duda. Abajo te dejo algunas de ejemplo.

25 preguntas sobre la póliza del seguro de hogar

Espero que estos ejemplos te sirvan de orientación o inspiración a la hora de hacer tu lista de preguntas para el asesor de la compañía de seguros.

Preguntad y preguntad. Es la mejor forma de entender y conocer la protección que vais a contratar o tenéis contratada y de todo lo que no está cubierto, que igual de importante.

Sobre lo que cubre la póliza:

  1. ¿Qué es continente y contenido? Muy importante saber que son y distinguirlos.
  2. ¿Cubre a mi mascota? ¿Qué le cubre? Tengas la mascota que tengas, de un pájaro a un perro, pregunta.
  3. ¿Para qué sirve la cobertura de Responsabilidad Civil?
  4. ¿Cubre los muebles de mi terraza/balcón/jardín, las plantas, el césped? ¿En qué casos?
  5. Soy Instagramer/aficionad@ a la fotrografía y tengo una cámara y objetivos carísimos, 5000€, ¿están cubiertos? ¿y si me los roban en la calle?
  6. Tengo un piano y un violín ¿están cubiertos?
  7. Tengo un Picasso ¿está cubierto?
  8. Si mi hijo estampa la bici contra el coche de una visita que está aparcado en el jardín ¿el seguro cubre la bici, el coche o los gastos médicos?
  9. ¿Mi seguro me cubre que venga un fontanero a cambiarme el grifo?
  10. Si hay un corte en el suministro eléctrico, ¿cubre la comida que tengo en el congelador?
  11. ¿Si llego de vacaciones y mi casa está inundada cómo me ayudarían?
  12. Si se rompe una tubería en mi baño y se inunda el piso de abajo ¿lo cubren?
  13. Una rama de un árbol de mi jardín ha roto una ventana al vecino ¿lo cubren?
  14. Por un cortocircuito ha habido un incendio en la habitación de mis niños y se ha quemado toda su ropa. No tengo los tíckets. ¿Cubren la ropa o parte de ella?

Sobre las condiciones de la póliza en si:

  1. ¿Me puedo dar de baja en cualquier momento? (o ¿cuánto dura el contrato?)
  2. ¿Con cuanto tiempo tengo que avisar para darme de baja?
  3. ¿Puedo añadir o eliminar extras? ¿Cuándo?
  4. ¿Qué hago si pasa algo grave en mi casa? ¿Tengo que avisar inmediatamente?
  5. Mi segunda vivienda ha sufrido daños en el tejado por una tormenta de hace dos meses pero hasta hoy no lo supe ¿puedo dar parte igual? Además ha ido entrando agua en la casa y ha estropeado un montón de cosas ¿están cubiertas?
  6. ¿Cómo actúo en caso de robo? ¿Os llamo o pongo primero la denuncia?
  7. ¿Avisáis vosotros a los profesionales o lo tengo que hacer yo? Que se encarguen de gestionarlo todo es un puntazo. Si te dicen que no, yo descartaría esa compañía (ojito con las gangas como decía).
  8. Si explota mi tele (por ejemplo) ¿me la pagáis o me la reponéis?
  9. ¿Qué cubre la Responsabilidad Civil? ¿Hasta que límite de gasto?
  10. ¿Qué es la Protección Jurídica?
  11. ¿Cuándo empieza a ser efectiva la póliza (periodo de carencia)?

Podría seguir un buen rato escribiendo más preguntas como ¿con mi seguro tengo asesoría jurídica en un contrato de compraventa? o ¿tengo asesoramiento sobre las cláusulas suelo de mi hipoteca? o ¿me cubre asistencia telefónica si ha entrado un virus en mi ordenador? o ¿mi seguro me puede ayudar a encontrar un albañil para hacer la reforma de mi baño? o si se me avería la nevera por un fallo eléctrico, ¿me la cubre el seguro? o ¿el seguro cubre los daños que pueda ocasionar nuestra bici eléctrica? pero creo que ya os hacéis una idea ;D.

¿Os tomáis tiempo en contratar vuestros seguros y conocer todas las cláusulas y coberturas? ¿Qué es lo más inesperado que cubre tu seguro y no sabías?

26 Sep

60 cosas simples que vuelven locos a los peques

Una vez fuimos peques ¿os acordáis? Nos entreteníamos con cualquier cosa incluso con los pocos juguetes que caían muy de vez en cuando en nuestras manos. Ahora nos hartamos de regalar a la mínima cosas a los peques de las que pasan olímpicamente la mayoría, sin exagerar, de las veces. De hecho, se entretienen más con cosas cotidianas como hacíamos nosotros.

Algunos intentamos reaprender a ser niños, a disfrutar más de lo simple. ¡Y lo bien que sienta cuando se consigue!

Os dejo una lista de cosas simples que vuelven locos a los peques para tener a mano en momentos de estrés-locura o para practicar lo de disfrutar como enanos de nuevo ;D. Con algunas muchos adultos volvemos a la niñez ipso facto.

¡Menos juguetes y más jugar!

60 cosas simples que vuelven locos a los peques

60 cosas simples que vuelven locos a los niños [de 0 a 100]

Con cualquiera de estas cosas suelen entretenerse bastante aunque vaya por épocas. Ahora, si los imitas o les entras al trapo en sus juegos, disfrute seguro para todos los implicados ;D.

  1. Cajas de cartón. Es que no son cajas, son barcos, trenes, casas, establos,… ¿no lo ves?
  2. Agua. ¿Hasta dónde puedo hacerla saltar chapoteando con las manos? Fíjate como cae… ¿Esto se queda arriba o se va al fondo? Para aumentar el nivel haz circuitos de agua con botellas y cacharros que tengas por casa.
  3. Cualquier masa. ¿Sabéis esas bolitas antiestrés? Esto es mejor, mucho mejor. Si es masa de pan, además se puede comer en formas chulas, pizza… Esta plastilina casera comestible y en frío va perfecta desde que pueden sentarse y para los más mayores pueden hacerla ellos mismos.
  4. Tierra. Es que está llena de cosas, tiene un tacto interesante, huele, se puede mojar y guarrear con las manos, hacer montañas, hacer agujeros, enterrar cosas, enterrar mi mano, sembrar, plantar,…
  5. Arena. Hacer figuras, enterrarse, escavar…
  6. Zapatillas grandes. Es que caminar con diez, quince o veinte números más tiene que ser la leche. Los adultos normalmente tenemos complicado encontrar por casa zapatos enormes para jugar. Esto pocos lo podremos probar.
  7. Ropa grande. Yo me acuerdo de jugar de pequeña. Era lo más de lo más. Esos arcones en los desvanes… Truquillo: tus prendas preferidas que están estropeadas o no te sirven ya puedes guardarla para los peques.
  8. Lluvia. Es que es fascinante ver como cae, como lo moja todo, intentar beberla…
  9. Nieve. Caminar por la nieve enterrando los pies, intentar no caerse ni resbalar, hacer muñecos, tirar bolas, hacer un ángel….
  10. Espaguetis. Un misterio que “guarrear” con ellos les mole tanto que yo no acabo de entender, lo reconozco. Solo veo lo que tendré que limpiar luego pero pienso en que se lo comerá el perro y me relajo, jajajaja
  11. Enjabonarse infinitamente y hacer mucha espuma. A mí me gusta pero con el tiempo cada vez me ducho más rápido y hago un enjabonamiento express.
  12. Peinar pelazos ajenos. Mi prima sigue teniendo pesadillas de cuando yo se lo hacía. Ahora que mi hija me quiere “hacerme peinados” soy yo la que sufre, jajajja.
  13. Bolis o lápices ajenos. Otro misterio. Si no me deja hacer le presto los míos y ahí se pone a escribir seria y concentrada un buen rato.
  14. Chocolate. Bien, aquí coincide media humanidad.
  15. Los charcos. Saltarlos, pisarlos o escudriñar a ver si hay algún animalito que los habite (renacuajos).
  16. Los charcos helados. Sin miedo, a por ellos. Normalmente se rompen pero con muy bajas temperaturas se puede patinar sobre ellos. Sí, alguna culada nos hemos llevado.
  17. Pompitas de jabon. Son monas, fáciles, baratas …
  18. Celo, waschi tape o cualquier cinta adhesiva. El único peligro es no controlar donde las usan. Yo le doy un trozo de cartón o periódico y así me llevo pocas sorpresas por ahí pegadas.
  19. Pegatinas. Más de lo mismo. Las mejores las que dan gratis en el súper ;D.
  20. Lombrices. ¿Dónde está la cabeza? ¿A dónde van? ¿Qué comen?
  21. Caracoles y babosas. Ir paseando y pararte cada tres centímetros a observar a uno/a no tiene precio. Por encima, salen siempre en tropel.
  22. Insectos. Mis preferidos son las mariposas pero reconozco que hay muchos muy llamativos.
  23. Arácnidos. Entre el miedo y la fascinación desde pequeños.
  24. Gatos. Es ver uno e intentar que se deje acariciar.
  25. Pajarillos. Nosotros tenemos comedero y agua para ellos en la terraza. La verdad es que observarlos es muy entretenido sobretodo cuando se bañan.
  26. Pintarse la cara. Por desgracia, con cualquier pintura, se lave fácil o no.
  27. Maquillaje. Si mamá lo hace…. Pero lo suyo es mucho más creativo, jajaja.
  28. Texturas cremosas: champús, geles, cremas corporales, nata, mayonesa…
  29. Dar de comer a los patos y/o cisnes. Tip: ir por  la mañana que tienen más hambre(me lo ha dicho mi marido que es un experto en el tema).
  30. Teléfonos y tablets. Aunque estén bloqueados, jajaja.
  31. Arroz, polenta, fideos, macarrones… en una caja para jugar a hacer trasvases o para jugar a cocinitas.
  32. Pintura de dedos. Pintar (o algo así) y textura cremosa. ¿Cómo no les va a gustar? Para los más pequeñines podéis hacer pintura de dedos comestible.
  33. Pegamento y ponerse a pegar lo que sea donde sea..
  34. Purpurina. Usar con precaución que se reproduce cuando vas a limpiar.
  35. Disfrazarse. Ser otra persona pero con tu personalidad, jajajaja.
  36. Pintarse la uñas o pintárselas a alguien.
  37. Perros. Aunque les tengan miedo, les fascinan.
  38. Caballos. Que se acerquen para que los acaricies es un chute de chulería total.
  39. Zoo o parques de animales. A mí me resultan tristes pero reconozco que me sigue fascinando verlos de cerca tanto como a mi peque.
  40. La playa. El paraíso: conchas, arena, rocas, agua, pájaros, cangrejos, pececillos…
  41. El lago. Troncos flotando, no hay olas, fácil meter una lanchita hinchable…
  42. Ir a la piscina. Y ya con el churro de piscina es lo más de lo más.
  43. Ir descalzos. Mi yo adulto se debate entre lo que me gusta sentir la hierba, arena…y los posibles riesgos. Mi hija, se descalza y arreando.
  44. Rodar por la hierba. Solo se necesita un poco de pendiente. Puede haber piedras pero es lo más. Aviso:  a partir de los veinte el colocón se duplica cada tres años.
  45. Ayudar en la cocina. Para ellos es muy divertido aunque para nosotros es un reto conseguir que nos ayuden en vez de estorbar.
  46. Limpiar los cristales con limpiacristales. Sin flis flis, no tiene gracia, jajaja.
  47. Regar. Lo que sea, incluso plantas, jajajaja.
  48. Recolectar frutos del huerto o terraza. Estas cosas que hay que hacer con calma, mirando de no romper la planta y si está la fruta madura, son perfectos para el atardecer o antes de comer.
  49. Coger aromáticas para la comida. Pues lo mismo pero parándose siempre a oler y ver si la planta tiene agua.
  50. Los helados. Si hay que parar el mundo por tomar un helado, se para y listo.
  51. Hacer batidos en casa. Lavar la fruta, trocearla, añadir agua o leche y batir es como una minifiesta. Ideal para cortar momentos torbellino de locuras.
  52. Los parque infantiles. Grandes o pequeños es entrar y no querer irse jamás de los jamases.
  53. Fregar el suelo. Una fregona o mopa y se hartarán de correr. Limpio no queda pero ellos se entretienen un buen rato.
  54. Sacar el polvo. Con un trapo mojado. Todo lo mojado triunfa, jajaja.
  55. Lavar sus juguetes. Por Instagram he enseñado alguna vez como le pongo agua en un cacharo, un escurridero con una ensaladera de plástico debajo para que lave los muñecos de Playmobil y similares.60 cosas simples que vuelven locos a los peques
  56. Trepar a los árboles, escalar por las piedras, trepar en esos “juquetes” de cuerdas de los parques… El mundo desde arriba se ve mejor y el riesgo y conseguir hacerlo nos llama desde pequeños. Así es como se avanza, venciendo miedos ¿no?
  57. Jugar al escondite.  Me partía cuando mi niña solo escondía los ojos y creía que no la veíamos. Con el tiempo van aprendiendo y se esconden enteritos. Aún recuerdo cuando jugaba de pequeña y que toda la aldea era la zona de juego. ¡Qué bien nos lo pasábamos!
  58. Libros. De dibujos, sonidos, cómics, historias cortas, los libros de mamá y papá… Siguen siendo uno de mis juegos favoritos.
  59. Recoger piedras y lo que sea del suelo en plan tesoro. Con un cubo o bolsita de tela y un paseo por el campo o parque te aseguro un peque entretenido un buen rato. Se olvidan del resto del mundo.
  60. Jugar con mamá y/o papá. La última y más importante. Lo que pasa es que muchos adultos no sabemos jugar libremente como ellos y nos aburrimos y los aburrimos. Habrá que reaprender pero ¡cuánto cuesta librarse de la rigidez!

 

¿Con qué vuelves a disfrutar como una enana/un enano? ¿Añadirías algo a la lista?