12 May

El baratísimo regalo de San Valentín que encantó a mi pareja

Ya han pasado casi tres meses y aun no te he contado el baratísimo regalo de San Valentín que le hice a mi marido.

¿He dicho baratísimo?

Pues miento.

No me salió barato.

Me salió gratis.

El baratísimo regalo de San Valentín que encantó a mi pareja

El caso es que fue a comprarlo mi padre y no me aceptó el dinero cuando quise pagarle. De hecho, ni me dijo cuanto era. Aunque yo sé lo que costó más o menos y a ti no te costará mucho imaginar el precio. Ni a  mi marido, por supuesto.

A él no le importa que le haya hecho un regalo tan barato ni que lo haya comprado mi padre (muy romántico que el suegro compre tú regalo de San Valentín, jajajaja). Es más, es el regalo que más ilusión le ha hecho al verlo y al disfrutarlo con diferencia. Eso que en alguno me he gastado una pasta.

Se le iluminaron los ojos cuando lo vió y empezó a babear. No, no exagero. Ni lo más mínimo.

Me lo traje de España porque aquí hay pero no es lo mismo. Fue complicado porque no tenía sitio en la maleta y en la aduana podía darme problemas. Mi padre se encargó de esto. Lo dividió en dos paquetes para que al menos pudiera traer una parte. Supervisó cada paquete personalmente mientras lo hacían para asegurarse de que quedaba justo por debajo del límite de la aduana.

Llegué a casa y aun quedaba una semana y pico para dárselo. Lo escondí muy bien por si sospechaba algo. Pero no sospechó nada de nada que no sé si esto es bueno o malo, jajaja.

Lo envolví en papel craft y le pegué un corazón el mismo día que se lo dí (ver foto arriba o mi Instagram). Usé un cortapastas para dibujar el corazón sobre un folio rojo. Lo dejé sobre mi mesa de trabajo para que lo encontrara al llegar del trabajo.

Llegó, lo miró ilusionado, lo abrió…Ojos como platos, sonrisa de lado a lado.

Ni una pega le puso al regalo. Ni una. Me dio las gracias, un beso rápido sin dejar de mirar su regalo y se fue con él.

Me dejó allí sola. No preguntó ni por la comida.

Me lo agradeció un montón de veces. Me dio un montón de besos amorosos. Me abrazó mil veces con mucho amor. Objetivo conseguido.

Genial ¿no?

Pues no.

Me he dado cuenta, tarde, que el regalo tiene un gran inconveniente, para mí, no para él. Me he puesto el listón muy alto. Inalcanzable.

¿Qué le regalo yo a este hombre a partir de ahora?

He pospuesto la celebración del aniversario con la excusa de que tengo mucho trabajo pero en realidad es porque quiero que pase más tiempo para que el recuerdo del otro regalo se haya diluido un poco.

Así la decepción no será tan grande… para ninguno de los dos.

Ya tengo alguna idea de que regalarle por nuestro aniversario y para su cumpleaños. No serán gratis, que va. Me constarán unos cuantos buenos euros y por encima no le harán la mitad de ilusión. En fin…

¡Qué duro esto de regalar!

¿Cúal es el regalo que más ilusión a hecho a tu pareja aunque parezca increible? ¿Y cuál es el que más te ha hecho a ti que también se salía del típico regalo de pareja?

NOTAS:

Por cierto, el regalo era casi un kilo de chorizos caseros.  Envasados al vacío en dos paquetes de casi medio kilo cada uno. Comprados en Galicia, en Carballo, concretamente.

Si has leído el post de San Valentín o el drama de cuanto cuesta el amor, que sepas que en ese momento nada podría apartarlo de sus chorizos. Nada, jijijijiji.

Ah, y sí, los compartió con sus chicas ;D. De hecho, a mi hija le gustó casi tanto el regalo como al padre.

¡Feliz día!

6 thoughts on “El baratísimo regalo de San Valentín que encantó a mi pareja

  1. Jajajaja… que risas.
    Si es que a veces no se sabe que regalar. Yo me gasté una vez mucho dinero en una cámara de fotos porque las miraba mucho y creí que le gustaría. Resulta que no la ha usado nunca que dice que es muy complicado usarla. Mejor que hubiera metido el dinero en chorizos jajajaja con mi marido la comida no falla

    saludos

  2. Jajaja… Oye pues es un gran regalo 😀 Galicia… Mmmmm… Todo está rico allí, así que no puedo ni imaginar cómo sabrán unos chorizos ¡caseros! ¿Cuándo dices que me haces a mi el envío? :-p

    • Jajajaja. El envío me hace falta a mi que vivo más lejos de Galicia así que cuando te paser por allí…;D. Le llamamos caseros pero en realidad son artesanales, cada carnicería de pueblo hace los suyos. Son como los que se hacen en las casas y cada carnicería le da su toque.
      En teoría las embarazadas no pueden comerlos crudos pero al horno con un trozo de pan, sí. Jejeje.
      ¡Un beso!

Coméntame o comparte lo que quieras.